James De la rosa
Juan Carlos Tuñon
Cuídate de los que te quieren,
solo ellos pueden hacerte daño.
Me muerdo la lengua
se cierran mis labios
y en lo que ahora pienso
es en el silencio de mi propia voz...
En un imperdible
todo lo querible
bordaba un poema
su lema de amor
Toque sobre el pecho
como una campana
al amor que llama
arde por su puerta.

La feria de obra
que no cobra entrada
una fiesta dada
para soltar su lengua.
Graba grapadora
Traje de palabra
ahora de vestirla
de oírla y hablarla,
la charla de uno
que habla de si mismo,
como si con todo
suene a sinfonía
de nota y tristeza
en una cabeza
empieza su abismo

Mimo literario
payaso de abismos
declamar sencillo
como duendecillo
de su propia lengua
Un arlequín con un calcetín
de mitad descalzo, y al calzo
la tinta que al verso le alcance
un trance querido, solo hacia risa.
Suena que lo llora como
lo atesora en su corazón,
un caparazón de sus sentimientos.

Cosa y recosido del mismo vestido;
la literatura en la forma pura de volver
al verso una controversia de verse ofendido
Tilde de los gustos de disgustos raros
átono y temprano la mano rayana rebaña
y le baña que empaña en saliva viva su alegría como perdigones
Gozne del silencio
piensa que te piensa
¿Qué es lo que pensaba?
Nadaba en un eco
un ultra muñeco
de un día comprado,
la vida es venderse
y aprender dejando,
Sandro marioneta
¿Qué hacer sin los hilos?
Tilos del destino ramas de sus tildes
Una facultad del amor mermado
en la maldición traición de comedia,
en una manía que fue secuestrada
por la suerte dada de darse sin suerte
todo se hace muerte en la oscuridad

en su extraño ser para ver fantasmas
el cuarto de alarmas de las voces quintas
que lo hacía al sexto un resto de ser
Un Juan ignorante mediante el amor
Un clamor tenorio de su repertorio
Postal de la luna su marco de plata
de cuarto y de bata que trata de frío
de hastío tan tarde como arde la vida
como llama cunde no dure un suspiro
y al gritar querido grabar con sus miedos
solo aquella imagen sin margen de ser
de mirar horrible lo indecible y más
que le hacía un hombre mientras lo grababa
que daba a su vida por obrar que cobra...
Horror destruido en su nido hay aves
Llaves pajarillas

Confabulaciones de lo que fabula
solo turuleta un hombre trompeta
sin que nadie silbe y a la vez prometa
Meta es su lengua como hacerse beso
Como proceder ante aquel regreso
del verso fantasma al alma carnal
como un animal anima la imagen
margen egoísta de su equidistancia
tarda el proceder prometer prometa
Remeta, y metido un cuidar la culpa
Pulcro de regresos de esos sostenidos, nidos de sus versus ver sus pajarillos
Un grillado loco al poco engrillado al canto devoto
yo voto que obsceno pero ceno voces precoces placientes pacientes de camas.
Su llama de llaves quemaba las puertas
Como contraoferta, una bofetada
caída y preñada roja de vergüenza
en su blanca cara la estrella de dedos
de huellas del tono que sonó tan alto
cataplasma y plaf que sagaz que fuera
era de destellos de la paz quebrada.
Por favor de manos, acariciadoras
yemas fidedignas, dignas
de sus dedos
de dos lagrimones
de limón y azar
como dar la grima
otra vez se llora
por falta de impacto
pacto del diablo
establo de dios
como hacer su parte,
deme su beber
Suponer dos copas sobrepuesta a otra
Una grave gloria de todo el olvido
Cuido de repente lo saliente en boca
ya sea palabra o que la voz retoca
un rebrote a beso de lenguas de ganas
manas plenitud de actitud tardía
de alegar mañanas, emana manando
mama de su boca que diga mamá
Yo sentí la vida en alguna parte
solo ellos pueden hacerte daño.
Me muerdo la lengua
se cierran mis labios
y en lo que ahora pienso
es en el silencio de mi propia voz...
En un imperdible
todo lo querible
bordaba un poema
su lema de amor
Toque sobre el pecho
como una campana
al amor que llama
arde por su puerta.
La feria de obra
que no cobra entrada
una fiesta dada
para soltar su lengua.
Graba grapadora
Traje de palabra
ahora de vestirla
de oírla y hablarla,
la charla de uno
que habla de si mismo,
como si con todo
suene a sinfonía
de nota y tristeza
en una cabeza
empieza su abismo
Mimo literario
payaso de abismos
declamar sencillo
como duendecillo
de su propia lengua
Un arlequín con un calcetín
de mitad descalzo, y al calzo
la tinta que al verso le alcance
un trance querido, solo hacia risa.
Suena que lo llora como
lo atesora en su corazón,
un caparazón de sus sentimientos.
Cosa y recosido del mismo vestido;
la literatura en la forma pura de volver
al verso una controversia de verse ofendido
Tilde de los gustos de disgustos raros
átono y temprano la mano rayana rebaña
y le baña que empaña en saliva viva su alegría como perdigones
Gozne del silencio
piensa que te piensa
¿Qué es lo que pensaba?
Nadaba en un eco
un ultra muñeco
de un día comprado,
la vida es venderse
y aprender dejando,
Sandro marioneta
¿Qué hacer sin los hilos?
Tilos del destino ramas de sus tildes
Una facultad del amor mermado
en la maldición traición de comedia,
en una manía que fue secuestrada
por la suerte dada de darse sin suerte
todo se hace muerte en la oscuridad
en su extraño ser para ver fantasmas
el cuarto de alarmas de las voces quintas
que lo hacía al sexto un resto de ser
Un Juan ignorante mediante el amor
Un clamor tenorio de su repertorio
Postal de la luna su marco de plata
de cuarto y de bata que trata de frío
de hastío tan tarde como arde la vida
como llama cunde no dure un suspiro
y al gritar querido grabar con sus miedos
solo aquella imagen sin margen de ser
de mirar horrible lo indecible y más
que le hacía un hombre mientras lo grababa
que daba a su vida por obrar que cobra...
Horror destruido en su nido hay aves
Llaves pajarillas
Confabulaciones de lo que fabula
solo turuleta un hombre trompeta
sin que nadie silbe y a la vez prometa
Meta es su lengua como hacerse beso
Como proceder ante aquel regreso
del verso fantasma al alma carnal
como un animal anima la imagen
margen egoísta de su equidistancia
tarda el proceder prometer prometa
Remeta, y metido un cuidar la culpa
Pulcro de regresos de esos sostenidos, nidos de sus versus ver sus pajarillos
Un grillado loco al poco engrillado al canto devoto
yo voto que obsceno pero ceno voces precoces placientes pacientes de camas.
Su llama de llaves quemaba las puertas
Como contraoferta, una bofetada
caída y preñada roja de vergüenza
en su blanca cara la estrella de dedos
de huellas del tono que sonó tan alto
cataplasma y plaf que sagaz que fuera
era de destellos de la paz quebrada.
Por favor de manos, acariciadoras
yemas fidedignas, dignas
de sus dedos
de dos lagrimones
de limón y azar
como dar la grima
otra vez se llora
por falta de impacto
pacto del diablo
establo de dios
como hacer su parte,
deme su beber
Suponer dos copas sobrepuesta a otra
Una grave gloria de todo el olvido
Cuido de repente lo saliente en boca
ya sea palabra o que la voz retoca
un rebrote a beso de lenguas de ganas
manas plenitud de actitud tardía
de alegar mañanas, emana manando
mama de su boca que diga mamá
Yo sentí la vida en alguna parte