el poeta maldito
Poeta asiduo al portal
Escritos desde mi sangre bajan por la ladera
Y se introducen por los poros de la gente sincera...
Agua que cae en el techo
Se mi fuente de luz
Solo mantenme despierto
Lo otro es cuestión de actitud.
No soy culpable de nada
Pero entre lágrimas me quejo por todo
Mientras me ofrecen bastón
Yo prefiero seguir cojo.
¿Por qué esta necedad? ¿Por qué esta desigualdad?
Pregunta ingenua del poeta y sin explicar escribo:
no todo el que escribe siente
no todo el que piensa comprende
Puedes escribir del amor
¿Qué tal si no sabes amar?
Puedes sentirte triste
Y otros estaremos cansado de llorar.
No será igual si bajas rodando
A que te lances al vacío
No seas así, no mires así, no rías, no cantes
¿Por qué no me dejan suspirar?
Lanzo mi voz al viento y pido como humano
Porque no se abre un mundo para los que vivimos soñando
O es que para pensar hay que estar desamparado
¿Y si viviéramos solos ya no seriamos raros?
Mientras se aclaran estas incógnita solo me queda esperar
Haber hasta donde llegaran nuestras ansias de volar
Y es que el mundo no entiende lo que es tan fácil de explicar
Que para oír, primero, hay que aprender a callar.
Y se introducen por los poros de la gente sincera...
Agua que cae en el techo
Se mi fuente de luz
Solo mantenme despierto
Lo otro es cuestión de actitud.
No soy culpable de nada
Pero entre lágrimas me quejo por todo
Mientras me ofrecen bastón
Yo prefiero seguir cojo.
¿Por qué esta necedad? ¿Por qué esta desigualdad?
Pregunta ingenua del poeta y sin explicar escribo:
no todo el que escribe siente
no todo el que piensa comprende
Puedes escribir del amor
¿Qué tal si no sabes amar?
Puedes sentirte triste
Y otros estaremos cansado de llorar.
No será igual si bajas rodando
A que te lances al vacío
No seas así, no mires así, no rías, no cantes
¿Por qué no me dejan suspirar?
Lanzo mi voz al viento y pido como humano
Porque no se abre un mundo para los que vivimos soñando
O es que para pensar hay que estar desamparado
¿Y si viviéramos solos ya no seriamos raros?
Mientras se aclaran estas incógnita solo me queda esperar
Haber hasta donde llegaran nuestras ansias de volar
Y es que el mundo no entiende lo que es tan fácil de explicar
Que para oír, primero, hay que aprender a callar.