BEN.
Poeta que considera el portal su segunda casa
Yo ya no protesto
me escondo en mi cubículo
alzo el dedo
manantiales me los cercenan
llevan la mezcla exacta
la porción oblicua de sangre
mezquina y maloliente
que creó dios en su aventura
aquí los veo
con su racimo de uvas prosternado
los recibe un viento como de cicatriz
elemento contrario a las huestes nocivas
a los brutos ignorantes que perciben
las hojas purulentas del boj.
Yo ya no inquiero
me faltan afluentes dedos
una obsidiana de torrentes
o un cuerpo con el que sollozar
dar lástima proveerse de acantilados
o cerros sublimes.
©
me escondo en mi cubículo
alzo el dedo
manantiales me los cercenan
llevan la mezcla exacta
la porción oblicua de sangre
mezquina y maloliente
que creó dios en su aventura
aquí los veo
con su racimo de uvas prosternado
los recibe un viento como de cicatriz
elemento contrario a las huestes nocivas
a los brutos ignorantes que perciben
las hojas purulentas del boj.
Yo ya no inquiero
me faltan afluentes dedos
una obsidiana de torrentes
o un cuerpo con el que sollozar
dar lástima proveerse de acantilados
o cerros sublimes.
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