dark-maiden
Poeta fiel al portal
Es bastante impreciso,
decir que el dolor,
solo puede ser llamado
por su nombre,
cuando el cuerpo sufre.
¡Cuando el envoltorio sufre!
Que dolorosa ironía.
No tiene perdón,
excursarnos y decir,
que la vida es ironía.
Está bien, la vida lo es.
Pero mientras, mi mente muere.
Este dolor es tan pesado,
que debilita mi fortaleza.
Sí, la vida es ironía...
Respóndeme ahora:
¿Por qué duele tanto lo irreal?
Me dirás que no lo sabes,
que tan solo lo puede responder
alguien irónico, irreal.
Quiero descubrir el porqué
de todo lo que me propongo.
Pero esa respuesta, nunca será
verdadera, y, aunque lo fuera
nunca satisfacería a todos.
Ni siquiera a alguien deseoso
de conocer la solución como yo.
Somos tan inconformistas,
que no soportamos,
el hecho de que alguien
no lo sea.
No somos iguales,
tampoco somos los mismos
desde nuestro nacimiento.
Pero, somos una misma especie,
desgraciadamente en corrupción,
no en extinción.
Las tragedias que se inyectan
en las mentes son más dolorosas
que las heridas, que tarde o temprano
desapareceran de nuestros cuerpos.
Las cicatrices de la mente,
difícilmente cicatrizan.
No existe un producto ni una cura,
que no emane de la misma.
La mente se cura con la mente.
Poseemos cosas tan distintas...
Las tratamos como iguales.
¡Cuerpo y mente!
Dos misterios candentes.
decir que el dolor,
solo puede ser llamado
por su nombre,
cuando el cuerpo sufre.
¡Cuando el envoltorio sufre!
Que dolorosa ironía.
No tiene perdón,
excursarnos y decir,
que la vida es ironía.
Está bien, la vida lo es.
Pero mientras, mi mente muere.
Este dolor es tan pesado,
que debilita mi fortaleza.
Sí, la vida es ironía...
Respóndeme ahora:
¿Por qué duele tanto lo irreal?
Me dirás que no lo sabes,
que tan solo lo puede responder
alguien irónico, irreal.
Quiero descubrir el porqué
de todo lo que me propongo.
Pero esa respuesta, nunca será
verdadera, y, aunque lo fuera
nunca satisfacería a todos.
Ni siquiera a alguien deseoso
de conocer la solución como yo.
Somos tan inconformistas,
que no soportamos,
el hecho de que alguien
no lo sea.
No somos iguales,
tampoco somos los mismos
desde nuestro nacimiento.
Pero, somos una misma especie,
desgraciadamente en corrupción,
no en extinción.
Las tragedias que se inyectan
en las mentes son más dolorosas
que las heridas, que tarde o temprano
desapareceran de nuestros cuerpos.
Las cicatrices de la mente,
difícilmente cicatrizan.
No existe un producto ni una cura,
que no emane de la misma.
La mente se cura con la mente.
Poseemos cosas tan distintas...
Las tratamos como iguales.
¡Cuerpo y mente!
Dos misterios candentes.