CUÉNTAME UN CUENTO, ABUELITA
Cuéntame un cuento, abuelita.
Abuela, cuéntame un cuento
que sea largo, muy largo…
¡No importa que sea lento!
Para otro día dejamos
“tablet”, “chuches” y paseo;
pero esta tarde, abuelita,
necesito de tus cuentos:
de princesas, de animales,
de fábulas o misterio;
de los que tú muy bien sabes
narrarlos con sentimiento.
Quiero oírlo de tus labios,
tejedora de mis sueños;
labios de dulce sonrisa,
que dan música al silencio.
Quiero un cuento de los tuyos,
de los que son de otros tiempos,
de esos que, siempre por prisa,
dejan para otro momento.
Cuéntame un cuento, abuelita.
Abuela, cuéntame un cuento
de los que papá y mamá…
como tú …¡Nunca lo hicieron! ( P. Zamora Delso )
Cuéntame un cuento, abuelita.
Abuela, cuéntame un cuento
que sea largo, muy largo…
¡No importa que sea lento!
Para otro día dejamos
“tablet”, “chuches” y paseo;
pero esta tarde, abuelita,
necesito de tus cuentos:
de princesas, de animales,
de fábulas o misterio;
de los que tú muy bien sabes
narrarlos con sentimiento.
Quiero oírlo de tus labios,
tejedora de mis sueños;
labios de dulce sonrisa,
que dan música al silencio.
Quiero un cuento de los tuyos,
de los que son de otros tiempos,
de esos que, siempre por prisa,
dejan para otro momento.
Cuéntame un cuento, abuelita.
Abuela, cuéntame un cuento
de los que papá y mamá…
como tú …¡Nunca lo hicieron! ( P. Zamora Delso )