El viento sur llega
arrastrando nubes
que pasarán de largo.
El sueño duerme
otro anhelo incipiente
para no despertarse
debajo de los credos
que cuelgan de las torres,
y una llama difusa
incendia el horizonte.
No estamos preparados
para quedar pasando
en el aire perdidos
postrados a los astros,
así como se pasa
a los saltos pasados
en cuenta regresiva,
como una circunstancia
angustiante y heroica
de la prueba divina,
o quizá solamente
como un mero accidente,
un choque del destino,
pedazos de moléculas
en tránsito perpetuo
en medio de la calle
de la marcha infinita...
arrastrando nubes
que pasarán de largo.
El sueño duerme
otro anhelo incipiente
para no despertarse
debajo de los credos
que cuelgan de las torres,
y una llama difusa
incendia el horizonte.
No estamos preparados
para quedar pasando
en el aire perdidos
postrados a los astros,
así como se pasa
a los saltos pasados
en cuenta regresiva,
como una circunstancia
angustiante y heroica
de la prueba divina,
o quizá solamente
como un mero accidente,
un choque del destino,
pedazos de moléculas
en tránsito perpetuo
en medio de la calle
de la marcha infinita...