Osidiria
Poeta asiduo al portal
Cuarto acto:
EL HOGAR DEL UNIVERSO
Ingenuo de aquel que cree ver en lo mismo algo distinto
cuando en realidad todo sigue igual,
astuto y sagaz quien con malas cartas en la mano
sabe echarse un buen farol y juega a ganar,
¿de qué parte estás?
hay quien dice y no hace, quien protesta y no denuncia,
que anda, no avanza y no madura,
las arrugas en al frente son los surcos del tiempo
donde la historia va escribiendo los recuerdos de tu vida,
algunos silencios son heridas que se infectan y no curan jamás,
otras palabras que sin embargo se escribieron
con la sangre de una caída cicatrizan
y se convierten en recuerdo vivo de una batalla
que a pesar de las bajas cobradas,
y seguida de una prudente retirada,
sirvió para ganar la guerra después de deponer las armas,
¡alabado sea el santo que tiene como cielo su cuerpo
y sabe que en dentro de él vive el que tiene como hogar el universo!.
EL HOGAR DEL UNIVERSO
Ingenuo de aquel que cree ver en lo mismo algo distinto
cuando en realidad todo sigue igual,
astuto y sagaz quien con malas cartas en la mano
sabe echarse un buen farol y juega a ganar,
¿de qué parte estás?
hay quien dice y no hace, quien protesta y no denuncia,
que anda, no avanza y no madura,
las arrugas en al frente son los surcos del tiempo
donde la historia va escribiendo los recuerdos de tu vida,
algunos silencios son heridas que se infectan y no curan jamás,
otras palabras que sin embargo se escribieron
con la sangre de una caída cicatrizan
y se convierten en recuerdo vivo de una batalla
que a pesar de las bajas cobradas,
y seguida de una prudente retirada,
sirvió para ganar la guerra después de deponer las armas,
¡alabado sea el santo que tiene como cielo su cuerpo
y sabe que en dentro de él vive el que tiene como hogar el universo!.