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Tenía apenas nueve años, pero su cuerpo comenzaba a cambiar.
Sentía inquietudes, los chicos de la escuela ya no la miraban igual. Y ella veía como su cuerpo tomaba forma, su busto comenzaba
a crecer. Su mamá le decía que pronto seria toda una señorita, pero
se preguntaba qué significaba ser una señorita. Y no se atrevía a
preguntar. En la calle los hombres la miraban de una manera que la
hacían sentir mal. Le decían piropos a veces groseros.
Así pasaron algunos meses. En la escuela algunos chicos trataban de tocarle su busto. Y ella huía, a veces con deseos de llorar. En su mente de niña no entendía que estaba sucediéndole. Y no se atrevía a preguntar a su mamá ni a las maestras. Solo sentía a veces dolor en los senos
y en el vientre, pero no decía nada. Pero entendía que debía estar relacionado con eso de ser señorita. Sentía ganas de llorar, tristeza
sin saber por qué.
Un sábado amaneció con mucho dolor, se sentía muy incómoda,
y al irse a bañar vio que había sangre en su ropa interior, pero no recordaba haberse dado ningún golpe, Miró otra vez y ahora por sus
piernas bajaba un hilo de sangre. Se bañó de prisa y se vistió. No quería
que nadie la viera, ni supieran que se estaba muriendo. Así que jugó con sus hermanas, como siempre. Pero no pudo comer. Se sintió muy triste
todo el día. En su mente infantil e ignorante, pensaba que se iba a morir.
Al llegar la noche, se acostó temprano, esa noche su mamá no tuvo que enviarla a dormir. Estaba llorando, cuando su mamá se acerco a su cama.
_? Qué te pasa? ¿Por qué lloras?? Paso algo con tus hermanas?
_ No, mami, no pasa nada. Solo que quiero dormir.
_ Pero lloras, dime ¿ qué te sucede?
_ Es que no quiero que sufras. Me voy a morir.
La mamá se quedó estupefacta, no entendía nada.
_? Por qué dices eso? ¿Qué esta sucediendo que yo no sé?
Por favor, dime.
_ Mami, es que no sé como decirte. Y Paula lloraba y lloraba.
_ Sólo dime que te pasa.
_ Mami, me estoy muriendo, estoy enferma, estoy sangrando. Todo el día
he estado sangrando. Me ha cambiado muchas veces de ropa por eso.
La mamá se echó a reír y abrazó a su hija. Paula no salía de su asombro y lloraba más. Su mamá no entendía, ella se moría y su madre
reía.
La madre le dice_ ¿Recuerdas que te decía que pronto serias señorita,
pues eso es lo que te pasa. No te vas a morir, Paula. Solo estas creciendo
Paula estaba cada vez mas asustada dentro del alivio de saber que no moriría. Ahora resultaba que ser señorita es sangrar así y sentir este dolor tan terrible.
Tenía mil preguntas en su cabeza.
La madre tampoco, no tenía mucha escuela ni herramientas explicar a su hija este cambio que implicaba que ya no era una niña
_Mira, Paula, ahora todos los meses te sucederá lo mismo. Tendrás
ese sangrado por varios días y luego estarás bien.
Paula se puso roja de coraje.
__?Cómo qué todos los meses? Por favor, mami, esto duele y ¿cómo
voy a ir a la escuela?
Podrás ir a la escuela, a todas las niñas les pasa lo mismo, cuando llegan a cierta edad. Lo único que a ti te ha sucedido muy temprano, apenas tienes diez años.
Y aquí quedó toda la información que Paula recibió de su mamá.
Sin saber que el verdadero significado de lo que significa ser señorita.
Y todavía jugaba con muñecas.
OASIS
Tenía apenas nueve años, pero su cuerpo comenzaba a cambiar.
Sentía inquietudes, los chicos de la escuela ya no la miraban igual. Y ella veía como su cuerpo tomaba forma, su busto comenzaba
a crecer. Su mamá le decía que pronto seria toda una señorita, pero
se preguntaba qué significaba ser una señorita. Y no se atrevía a
preguntar. En la calle los hombres la miraban de una manera que la
hacían sentir mal. Le decían piropos a veces groseros.
Así pasaron algunos meses. En la escuela algunos chicos trataban de tocarle su busto. Y ella huía, a veces con deseos de llorar. En su mente de niña no entendía que estaba sucediéndole. Y no se atrevía a preguntar a su mamá ni a las maestras. Solo sentía a veces dolor en los senos
y en el vientre, pero no decía nada. Pero entendía que debía estar relacionado con eso de ser señorita. Sentía ganas de llorar, tristeza
sin saber por qué.
Un sábado amaneció con mucho dolor, se sentía muy incómoda,
y al irse a bañar vio que había sangre en su ropa interior, pero no recordaba haberse dado ningún golpe, Miró otra vez y ahora por sus
piernas bajaba un hilo de sangre. Se bañó de prisa y se vistió. No quería
que nadie la viera, ni supieran que se estaba muriendo. Así que jugó con sus hermanas, como siempre. Pero no pudo comer. Se sintió muy triste
todo el día. En su mente infantil e ignorante, pensaba que se iba a morir.
Al llegar la noche, se acostó temprano, esa noche su mamá no tuvo que enviarla a dormir. Estaba llorando, cuando su mamá se acerco a su cama.
_? Qué te pasa? ¿Por qué lloras?? Paso algo con tus hermanas?
_ No, mami, no pasa nada. Solo que quiero dormir.
_ Pero lloras, dime ¿ qué te sucede?
_ Es que no quiero que sufras. Me voy a morir.
La mamá se quedó estupefacta, no entendía nada.
_? Por qué dices eso? ¿Qué esta sucediendo que yo no sé?
Por favor, dime.
_ Mami, es que no sé como decirte. Y Paula lloraba y lloraba.
_ Sólo dime que te pasa.
_ Mami, me estoy muriendo, estoy enferma, estoy sangrando. Todo el día
he estado sangrando. Me ha cambiado muchas veces de ropa por eso.
La mamá se echó a reír y abrazó a su hija. Paula no salía de su asombro y lloraba más. Su mamá no entendía, ella se moría y su madre
reía.
La madre le dice_ ¿Recuerdas que te decía que pronto serias señorita,
pues eso es lo que te pasa. No te vas a morir, Paula. Solo estas creciendo
Paula estaba cada vez mas asustada dentro del alivio de saber que no moriría. Ahora resultaba que ser señorita es sangrar así y sentir este dolor tan terrible.
Tenía mil preguntas en su cabeza.
La madre tampoco, no tenía mucha escuela ni herramientas explicar a su hija este cambio que implicaba que ya no era una niña
_Mira, Paula, ahora todos los meses te sucederá lo mismo. Tendrás
ese sangrado por varios días y luego estarás bien.
Paula se puso roja de coraje.
__?Cómo qué todos los meses? Por favor, mami, esto duele y ¿cómo
voy a ir a la escuela?
Podrás ir a la escuela, a todas las niñas les pasa lo mismo, cuando llegan a cierta edad. Lo único que a ti te ha sucedido muy temprano, apenas tienes diez años.
Y aquí quedó toda la información que Paula recibió de su mamá.
Sin saber que el verdadero significado de lo que significa ser señorita.
Y todavía jugaba con muñecas.
OASIS