Si vienes a visitarme alguna vez con tu silueta de color pureza,
no te preocupes...
Si vienes enlazada con la excelsa nostalgia de tus ojos,
no te preocupes...
Si vienes con el suave silencio de tus manos,
no te preocupes...
Si llegas a mí con tus labios todavía sabor a los míos,
no te preocupes...
Si le hiciste caso omiso a las implacables lenguas que te hablaron de la distancia,
no te preocupes...
Pero si estás en tu punto de partida,
y ni siquiera recuerdas quien soy.
Cuando puedas, ven a verme, yo te espero,
aunque llegues lejana,
aunque llegues ajena,
aunque llegues con nuestro amor muerto en las manos.
Es sólo para que me devuelvas
porque no he retornado conmigo.
no te preocupes...
Si vienes enlazada con la excelsa nostalgia de tus ojos,
no te preocupes...
Si vienes con el suave silencio de tus manos,
no te preocupes...
Si llegas a mí con tus labios todavía sabor a los míos,
no te preocupes...
Si le hiciste caso omiso a las implacables lenguas que te hablaron de la distancia,
no te preocupes...
Pero si estás en tu punto de partida,
y ni siquiera recuerdas quien soy.
Cuando puedas, ven a verme, yo te espero,
aunque llegues lejana,
aunque llegues ajena,
aunque llegues con nuestro amor muerto en las manos.
Es sólo para que me devuelvas
porque no he retornado conmigo.