Fernando Azul casi Morado
Poeta recién llegado
cuando muera quiero ser como aquellos hombres que pierden la vida en paises
ajenos al suyo; quiero perder la consciencia debajo de las estrellas de las que van gogh siempre me ha contado.
y es que se ven tan hermosas aquellas flores secas en la pared, es que los ojos de un dios falso posados sobre mi evocan sentimientos de ira que nunca tuve el placer de comprender.
Todo esto por qué, por el ir y venir de las aves en un cielo en llamas, esperando la noche con ansiedad y confusión.
cuando muera quier ser como aquellas pinturas impresionistas, como monet, como renoir, como degas, como morisot, como pisarro, y todos los demas; quiero ser como esas pinceladas incomprendidas y rara vez expuestas a los ojos ciegos de la sociedad.
Y es que ver ese desastre tan pulcramente acomodado me llenaba las manos de agua y nadaba y nadaba en mis puños, con la boca seca y la piel cortada.
pero todo esto se queda en las hojas de un cuaderno, se queda seco, todo seco, y esto es un ensayo, no un poema (aunque lo parezca más).
Cuando muera quiero ver directamente al sol para descubrir su rostro y mostrarselo a una pequeña flor morada que encontre en un bosque finlandes; quiero ver todas las muertes del mundo, desde el fin del mundo, desde la orilla del mundo; desde aquí.
Y es que nada es tan bello como el momento en el que morimos, nada se compara, ni el constante vacio que formamos, todo cubierto de piel y heridas, ni el ausente consuelo que encontramos en el alcohol o el sexo o la poesia o lo que sea.
Y por que insistir en la muerte, por que no puedo hablar de otra cosa, siempre tengo que hablar de la muerte, como si fuera lo mas importante.
Cuando muera quiero tener flores en mi piel, y aves azules, y ojos, y estrellas, y angeles y peces y moscas. Quiero que las 63 lunas de Jupiter guarden en sus labios a 63 gatos grises. Cuando muera quiero ser uno de esos gatos. O todos. O ninguno. Y cuando mueras quiero que seas Jupiter, y te estrelles, o quiero que seas verde, o azul, o amarilla, o del color que tu quieras, menos rojo, pues el rojo es leve e irrelevante, efimero e incoloro.
y cuando ella cierra los ojos, todo el mundo cae muerto. levanta sus párpados y todo nace otra vez (ella cree que nos invento dentro de su cabeza).
Cuando muera quiero que el arte muera conmigo, quiero que la lluvia se detenga y que las nubes queden secas, quiero el universo se desmorone pedazo a pedazo. Quiero que Sartre le encuentre sentido a la existencia, y que Shopenhauer escriba mi epitafio, quiero que la luz se apague y todos lloren por la luz. Cuando muera quiero que el aceite se evapore en mis cuencas vacias, como un hipopotamo en los premios de la Academia.
y les pido una disculpa, pero estos apologeticos renglones tienen que aparecer sistematicamente cada vez que yo muera, porque si no aparecen, no muero.
y cuando muera quiero ver a dios de frente, y quiero ver a satan de frente, y escupirle en la cara a ambos, a pesar de que siempre me dijeron que nunca hay que escupir hacia arriba. cuando muera quiero ser como mi mejor amiga, y morir fria, morir melancolica y sombria. Cuando muera quiero morir en una pintura de las que Hitler intentaba vender en la carretera, derritiendose debajo del sol, tarareando El Vuelo de las Valkirias, incredulo, insensato, intangible e ininteligible para mis padres.
la náusea, siempre la náusea en mis manos, y los blancos papeles de invierno en el suelo, esperando que los levante y los arruge o los queme.
Cuando muera quiero ser como Piggy en el espejo, quiero es el hombre de que viene de ningun lugar, en algun lugar alrededor de la nada, el hombre que se derrite. cuando muera, cuando mueras, cuando mueran. No creo en los sueños, y seguramente en el futuro recordare este dia, y repetire que no creo en los sueños, ni el los suelos, ni en ti, ni en mi, ni en nada, nada; nada. No creo ni en el ser ni en la nada.
Y todo se desenvuelve en el ser y la nada y el ser y la nada son todo lo que tengo,
cuando muera quiero verme tan hermosa como los ojos de las estrellas, pero hasta entonces tendre que sentarme a esperar, sin hacer nada.
ajenos al suyo; quiero perder la consciencia debajo de las estrellas de las que van gogh siempre me ha contado.
y es que se ven tan hermosas aquellas flores secas en la pared, es que los ojos de un dios falso posados sobre mi evocan sentimientos de ira que nunca tuve el placer de comprender.
Todo esto por qué, por el ir y venir de las aves en un cielo en llamas, esperando la noche con ansiedad y confusión.
cuando muera quier ser como aquellas pinturas impresionistas, como monet, como renoir, como degas, como morisot, como pisarro, y todos los demas; quiero ser como esas pinceladas incomprendidas y rara vez expuestas a los ojos ciegos de la sociedad.
Y es que ver ese desastre tan pulcramente acomodado me llenaba las manos de agua y nadaba y nadaba en mis puños, con la boca seca y la piel cortada.
pero todo esto se queda en las hojas de un cuaderno, se queda seco, todo seco, y esto es un ensayo, no un poema (aunque lo parezca más).
Cuando muera quiero ver directamente al sol para descubrir su rostro y mostrarselo a una pequeña flor morada que encontre en un bosque finlandes; quiero ver todas las muertes del mundo, desde el fin del mundo, desde la orilla del mundo; desde aquí.
Y es que nada es tan bello como el momento en el que morimos, nada se compara, ni el constante vacio que formamos, todo cubierto de piel y heridas, ni el ausente consuelo que encontramos en el alcohol o el sexo o la poesia o lo que sea.
Y por que insistir en la muerte, por que no puedo hablar de otra cosa, siempre tengo que hablar de la muerte, como si fuera lo mas importante.
Cuando muera quiero tener flores en mi piel, y aves azules, y ojos, y estrellas, y angeles y peces y moscas. Quiero que las 63 lunas de Jupiter guarden en sus labios a 63 gatos grises. Cuando muera quiero ser uno de esos gatos. O todos. O ninguno. Y cuando mueras quiero que seas Jupiter, y te estrelles, o quiero que seas verde, o azul, o amarilla, o del color que tu quieras, menos rojo, pues el rojo es leve e irrelevante, efimero e incoloro.
y cuando ella cierra los ojos, todo el mundo cae muerto. levanta sus párpados y todo nace otra vez (ella cree que nos invento dentro de su cabeza).
Cuando muera quiero que el arte muera conmigo, quiero que la lluvia se detenga y que las nubes queden secas, quiero el universo se desmorone pedazo a pedazo. Quiero que Sartre le encuentre sentido a la existencia, y que Shopenhauer escriba mi epitafio, quiero que la luz se apague y todos lloren por la luz. Cuando muera quiero que el aceite se evapore en mis cuencas vacias, como un hipopotamo en los premios de la Academia.
y les pido una disculpa, pero estos apologeticos renglones tienen que aparecer sistematicamente cada vez que yo muera, porque si no aparecen, no muero.
y cuando muera quiero ver a dios de frente, y quiero ver a satan de frente, y escupirle en la cara a ambos, a pesar de que siempre me dijeron que nunca hay que escupir hacia arriba. cuando muera quiero ser como mi mejor amiga, y morir fria, morir melancolica y sombria. Cuando muera quiero morir en una pintura de las que Hitler intentaba vender en la carretera, derritiendose debajo del sol, tarareando El Vuelo de las Valkirias, incredulo, insensato, intangible e ininteligible para mis padres.
la náusea, siempre la náusea en mis manos, y los blancos papeles de invierno en el suelo, esperando que los levante y los arruge o los queme.
Cuando muera quiero ser como Piggy en el espejo, quiero es el hombre de que viene de ningun lugar, en algun lugar alrededor de la nada, el hombre que se derrite. cuando muera, cuando mueras, cuando mueran. No creo en los sueños, y seguramente en el futuro recordare este dia, y repetire que no creo en los sueños, ni el los suelos, ni en ti, ni en mi, ni en nada, nada; nada. No creo ni en el ser ni en la nada.
Y todo se desenvuelve en el ser y la nada y el ser y la nada son todo lo que tengo,
cuando muera quiero verme tan hermosa como los ojos de las estrellas, pero hasta entonces tendre que sentarme a esperar, sin hacer nada.