ezequias87
Poeta recién llegado
Cuando me hablas, la noche es infinita.
Es sentir que hasta las sombras son mías.
¡Tan infinita con la voz que canta,
y suelta al aire toda tu armonía!
Es un robo al arte... es de nada todo;
es el misterio de la musa amada:
de saber, que no ver, no opaca el modo,
de tener tanto sin una mirada.
Cuando me hablas, tu voz no me abandona;
en cada palabra, un eco de luz,
viaja conmigo. Que nunca termina,
en la infinitud del alma que soy.
Cuando me hablas, yo tan solo me callo,
no espero que sepas cuanto me das.
Decir lo que siento y donde me hallo,
cuando me hablas... ¡no es decir la verdad!
Y cuando la noche me va dejando,
vagan en mi alma aun las estrofas,
del himno que solo fue componiendo,
para nosotros, el amor sin horas.
Es sentir que hasta las sombras son mías.
¡Tan infinita con la voz que canta,
y suelta al aire toda tu armonía!
Es un robo al arte... es de nada todo;
es el misterio de la musa amada:
de saber, que no ver, no opaca el modo,
de tener tanto sin una mirada.
Cuando me hablas, tu voz no me abandona;
en cada palabra, un eco de luz,
viaja conmigo. Que nunca termina,
en la infinitud del alma que soy.
Cuando me hablas, yo tan solo me callo,
no espero que sepas cuanto me das.
Decir lo que siento y donde me hallo,
cuando me hablas... ¡no es decir la verdad!
Y cuando la noche me va dejando,
vagan en mi alma aun las estrofas,
del himno que solo fue componiendo,
para nosotros, el amor sin horas.