Claridad
Poeta que considera el portal su segunda casa
Me habían dicho que eres música que camina
yo no quería creerlo porque siempre estás callada.
No hay palabras que se ofrezcan a mirarte
porque yaces en la pared muy agotada.
Por lo tanto no vale la pena preguntarte
a qué hora la carroña entra en bandada,
únicamente tu piel muerta se rie,
y yo de tonta preguntando si hablas.
Fingí pensado
que solo eres música
y que ya no hablas.
La música como cual camino
solo sabe ir hasta donde los que escuchan
le hablan.
Solo sabe ir hasta donde el corazón está herido
en esos momentos en los que sangra.
¡Ay de mi corazón que se ha hecho estrella!
¡Ay de mi voz que saborea la única cascada!
Tú en cambio vives en mi libro
y en aquella pared que terminó deshojada.
Ahora se pudre toda la fantasía de la música,
y aquel pajarillo que antes por tu voz cantaba
ladra como el perro negro alado
que se comió todas tus notas:
do-re-mi-fa-sol-nada.
yo no quería creerlo porque siempre estás callada.
No hay palabras que se ofrezcan a mirarte
porque yaces en la pared muy agotada.
Por lo tanto no vale la pena preguntarte
a qué hora la carroña entra en bandada,
únicamente tu piel muerta se rie,
y yo de tonta preguntando si hablas.
Fingí pensado
que solo eres música
y que ya no hablas.
La música como cual camino
solo sabe ir hasta donde los que escuchan
le hablan.
Solo sabe ir hasta donde el corazón está herido
en esos momentos en los que sangra.
¡Ay de mi corazón que se ha hecho estrella!
¡Ay de mi voz que saborea la única cascada!
Tú en cambio vives en mi libro
y en aquella pared que terminó deshojada.
Ahora se pudre toda la fantasía de la música,
y aquel pajarillo que antes por tu voz cantaba
ladra como el perro negro alado
que se comió todas tus notas:
do-re-mi-fa-sol-nada.