IgnotaIlusión
El Hacedor de Horizontes
Enardecidos flagelos,
de un enmudecimiento lento y universal,
eriales de errantes demiurgos,
colapsan entre espinas de amor
y clavos bendecidos,
sacro y profano destino,
porque a la muerte nos lleva,
pero con vida se percibe,
claudicamos con ardor,
entre estelas y raíces ennegrecidas,
somos sangre carmín,
espesa como toda gangrena
que genera este acre destino,
madre desertora,
clava tu lengua en mi esternón,
descuartiza a mi corazón,
entre apostrofes sordas
de sentidos carcomidos,
converge en mi luna,
entre estrellas transparentes
y calvarios desleídos,
vientos ásperos,
premoniciones astrales,
nos advierten
de un firmamento quebrado,
que caerá
cuando nadie pueda soportar
el peso de esta realidad sin sueños,
y los astros entonarán
cánticos pestíferos,
mientras gusanos secretan
sonatas de cruda enfermedad,
de cruenta liviandad.
de un enmudecimiento lento y universal,
eriales de errantes demiurgos,
colapsan entre espinas de amor
y clavos bendecidos,
sacro y profano destino,
porque a la muerte nos lleva,
pero con vida se percibe,
claudicamos con ardor,
entre estelas y raíces ennegrecidas,
somos sangre carmín,
espesa como toda gangrena
que genera este acre destino,
madre desertora,
clava tu lengua en mi esternón,
descuartiza a mi corazón,
entre apostrofes sordas
de sentidos carcomidos,
converge en mi luna,
entre estrellas transparentes
y calvarios desleídos,
vientos ásperos,
premoniciones astrales,
nos advierten
de un firmamento quebrado,
que caerá
cuando nadie pueda soportar
el peso de esta realidad sin sueños,
y los astros entonarán
cánticos pestíferos,
mientras gusanos secretan
sonatas de cruda enfermedad,
de cruenta liviandad.