Cruda Realidad. Enmarcada en el pleonasmo onírico de un blasfemo cuadro erigido en regicida salubridad querubinica. Cruda Realidad. Atisbada en las cuatro paredes de un foso satánico. Donde el potro de tortura y las pinzas en sol ardiente de Vulcano socarrón carcajadas hirientes llagan al alma iracunda. Cruda Realidad. Donde borrachos de ojerosos ojos sin pupila son granizados por llama babeante. En testuz testaruda de ironía impertérrita y vulcanica. Cruda Realidad. Sobresaliente llanto de un recién a la asquerosa vida. De esperanzas hechas trizas en manos del manso tiempo saturnal. Cruda Realidad. Soporífero grito gutural. Que amedentra a duendes y demonios. Cruda Realidad. Eres el espejismo asesino de vacías cuencas que ya no osan mirar al infinito. Sino a nichos enmohecidos en el llanto levantisco de un ideal ya fenecido.