Consuelo ll
Poeta recién llegado
Crónica que trae y lleva el viento de la frustración
Sentándola en sus rodillas
su padre le preguntaba:
¿de mayor que serás, modista o peluquera?
(Para él no existía más horizonte en el universo femenino)
Ella, bailaba muy bien: muñeca de cuerda perenne;
tenía buen oído musical; su voz era de alondra
y, sobre papel que se dejara, esparcir sabía historias
(Total, nada con futuro)
Recién estrenados los quince, la vocación llamó a su puerta.
Cupido le sopló al oído y supo lo que sería:
de mayor quería ser amada por él
(Y con su EGB en amores opositó para el puesto)
Todos lo sabían pero nadie le dijo que,
las cuestiones del corazón,
son asuntos bilaterales
(La plaza acabó siendo ocupada por otra)
No fue modista ni peluquera
No baila ni canta y de tinta usa sólo la simpática
No volvió a opositar jamás
(Sin oficio ni beneficio, sobrevive como puede)
Sentándola en sus rodillas
su padre le preguntaba:
¿de mayor que serás, modista o peluquera?
(Para él no existía más horizonte en el universo femenino)
Ella, bailaba muy bien: muñeca de cuerda perenne;
tenía buen oído musical; su voz era de alondra
y, sobre papel que se dejara, esparcir sabía historias
(Total, nada con futuro)
Recién estrenados los quince, la vocación llamó a su puerta.
Cupido le sopló al oído y supo lo que sería:
de mayor quería ser amada por él
(Y con su EGB en amores opositó para el puesto)
Todos lo sabían pero nadie le dijo que,
las cuestiones del corazón,
son asuntos bilaterales
(La plaza acabó siendo ocupada por otra)
No fue modista ni peluquera
No baila ni canta y de tinta usa sólo la simpática
No volvió a opositar jamás
(Sin oficio ni beneficio, sobrevive como puede)