eliphas
Poeta recién llegado
Siento la oscuridad de mis ojos
cegados,
muertos,
suaves sonidos,
completamentes idos,
distorcionados,
intentan atemorizarme
pero no lo logran,
yo ya he gritado como ellos
aun asi siento la confusion
del vaiven de mis pasos
el amargo de mi boca
seca,
sedienta de sangre
o de la dulce lluvia de tus lagrimas
no siento mis pies,
dormidos en frio,
en el suelo de piedras,
solo siento la tibieza de la sangre recorriendolos,
marcando mis huellas,
del dolor de los clavos
atravezandome
como estigma al caminar.
Ocuridad enceguezadora
mis manos sientes partes humanas
desplegadas ente las rocas,
cuerpos yacen en medio, callados,
llenos de las lagrimas
rotas,
cripta de angelez idos,
caidos
castigados
por su luz
muertos en oscuridad,
llevados por el sol.
Aun siento el sonido de las brazas
del chispiante sonido
de la piel
de los cuerpos
siendo quemada,
entre las estrechas paredes
Corro,
gritos desgarradores
alaridos de muerte
el aroma putrefacto
entra por mi nariz
intoxicandome
el miedo atravieza mi alma,
me ha empezado a invadir
las lagrimas corren frias por mis mejillas
los gritos nuban mis oidos
la tristeza de sus muertes
y temo,
temo estar ahi
entonces
gritos,
alaridoz,
voces distorcionadas
y en medio
mi miedo,
mi grito,
gritos de tortuta,
de sufrimiento,
de muerte
los cuerpos podridos
en la escalera toman
mis pies hundidos
aun en sangre
pero ahora seca
enpiezo a sentir sus uñas
clavandome,
en el mar de cuerpos
vivos en muerte
alaridoz
angeles dicen mi nombre
el silencio cubre cada rincon,
cada piedra,
cada roca de estos estrechos muros,
al fin logro salir,
pero no hay nada,
ya no keda nada,
solo me hundo en el laberinto de la cegadora oscuridad.
Gritos
mas y mas fuertes en mis oidos,
las luces de las brazas queman mis ojos
veo las sombras de hombres
matandose
con sadismo
y violencia
de fuiria
y de mal
siento el chispeo de la grasa
de los cuerpos azandose,
el edor de ellos tortuta mis sentidos,
cubre mi nariz
gritan voces,
distorcionadas que no entiendo
las luces naranjas,
todo lo veo en el vaiven de mis pasos
debiles,
en el sonido de mis pies
delcalsos,
siento que los angeles dicen mi nombre,
me condenan,
pero el silencio sigue tapando
cada rincon entonces veo
quebrado un espejo
un espejo que en el suelo escribe mi nombre
veo mi imagen colgada,
seca,
completamente inerte
y muerta,
mis la bios entreabeirtos
solo espera un poco de vida,
el dolor en mi corazon es insoportable
pero ya es muy tarde
todo se ha ido
hastael ultimo pedazo de vida
en mi
el juego del tiempo
me pronuncia su eternidad,
el silencio
perpetuado en las rocas
en las ruinas
pero sigo recordando
a los angelez gritado mi nombre
pero ahora han callado
cegados,
muertos,
suaves sonidos,
completamentes idos,
distorcionados,
intentan atemorizarme
pero no lo logran,
yo ya he gritado como ellos
aun asi siento la confusion
del vaiven de mis pasos
el amargo de mi boca
seca,
sedienta de sangre
o de la dulce lluvia de tus lagrimas
no siento mis pies,
dormidos en frio,
en el suelo de piedras,
solo siento la tibieza de la sangre recorriendolos,
marcando mis huellas,
del dolor de los clavos
atravezandome
como estigma al caminar.
Ocuridad enceguezadora
mis manos sientes partes humanas
desplegadas ente las rocas,
cuerpos yacen en medio, callados,
llenos de las lagrimas
rotas,
cripta de angelez idos,
caidos
castigados
por su luz
muertos en oscuridad,
llevados por el sol.
Aun siento el sonido de las brazas
del chispiante sonido
de la piel
de los cuerpos
siendo quemada,
entre las estrechas paredes
Corro,
gritos desgarradores
alaridos de muerte
el aroma putrefacto
entra por mi nariz
intoxicandome
el miedo atravieza mi alma,
me ha empezado a invadir
las lagrimas corren frias por mis mejillas
los gritos nuban mis oidos
la tristeza de sus muertes
y temo,
temo estar ahi
entonces
gritos,
alaridoz,
voces distorcionadas
y en medio
mi miedo,
mi grito,
gritos de tortuta,
de sufrimiento,
de muerte
los cuerpos podridos
en la escalera toman
mis pies hundidos
aun en sangre
pero ahora seca
enpiezo a sentir sus uñas
clavandome,
en el mar de cuerpos
vivos en muerte
alaridoz
angeles dicen mi nombre
el silencio cubre cada rincon,
cada piedra,
cada roca de estos estrechos muros,
al fin logro salir,
pero no hay nada,
ya no keda nada,
solo me hundo en el laberinto de la cegadora oscuridad.
Gritos
mas y mas fuertes en mis oidos,
las luces de las brazas queman mis ojos
veo las sombras de hombres
matandose
con sadismo
y violencia
de fuiria
y de mal
siento el chispeo de la grasa
de los cuerpos azandose,
el edor de ellos tortuta mis sentidos,
cubre mi nariz
gritan voces,
distorcionadas que no entiendo
las luces naranjas,
todo lo veo en el vaiven de mis pasos
debiles,
en el sonido de mis pies
delcalsos,
siento que los angeles dicen mi nombre,
me condenan,
pero el silencio sigue tapando
cada rincon entonces veo
quebrado un espejo
un espejo que en el suelo escribe mi nombre
veo mi imagen colgada,
seca,
completamente inerte
y muerta,
mis la bios entreabeirtos
solo espera un poco de vida,
el dolor en mi corazon es insoportable
pero ya es muy tarde
todo se ha ido
hastael ultimo pedazo de vida
en mi
el juego del tiempo
me pronuncia su eternidad,
el silencio
perpetuado en las rocas
en las ruinas
pero sigo recordando
a los angelez gritado mi nombre
pero ahora han callado