IgnotaIlusión
El Hacedor de Horizontes
Esquirlas de cielo,
en la neblina temprana,
de espejos,
de reflejos de luz entre vaho,
de vago escozor,
quiebra la sombra,
con su afilado resplandor,
titila el horror,
tirita de frío el infierno,
exaltado aquel dios marchito,
baja del cielo,
sube a su anhelo,
a sus nubes de ensueño,
y busca a su amor verdadero,
perdido el humano,
sin manos sagradas,
sin tiempo ni cuerpo,
vagan las almas entre aquel umbral,
de ceniza y perdición,
pierde su intención, el fuerte,
y el débil come de su cuerpo,
entre cadáveres el dios avanza,
y cada rostro lo confunde,
entre últimas noches,
la última noche emerge,
dios ha encontrado a su amada,
demacrada por el tiempo,
como sol y luna,
como todo rastro de sangre,
como aquella única humanidad,
el creador
exterminó a su creación.
en la neblina temprana,
de espejos,
de reflejos de luz entre vaho,
de vago escozor,
quiebra la sombra,
con su afilado resplandor,
titila el horror,
tirita de frío el infierno,
exaltado aquel dios marchito,
baja del cielo,
sube a su anhelo,
a sus nubes de ensueño,
y busca a su amor verdadero,
perdido el humano,
sin manos sagradas,
sin tiempo ni cuerpo,
vagan las almas entre aquel umbral,
de ceniza y perdición,
pierde su intención, el fuerte,
y el débil come de su cuerpo,
entre cadáveres el dios avanza,
y cada rostro lo confunde,
entre últimas noches,
la última noche emerge,
dios ha encontrado a su amada,
demacrada por el tiempo,
como sol y luna,
como todo rastro de sangre,
como aquella única humanidad,
el creador
exterminó a su creación.