IgnotaIlusión
El Hacedor de Horizontes
Inclemencias internas,
donde el corazón sangra,
el cuerpo recuerda,
constantes fatídicas,
marcan el lenguaje silencioso
del cruento recuerdo,
martirios materializados como gotas,
lágrimas de lluvia,
materializadas como vida,
inundan
los cuerpos de tentados seres,
fornican como cadáveres viscerales,
porque han de embriagarse con sus tripas,
una nueva luz
gime de dolor,
sobre las estepas frías
de desiertos petrificados,
canta la dama del clamor,
sugiere su melodía horrorosa,
impactan sus acordes,
como hachas en cráneos férreos,
quitan toda voluntad aferrada,
seremos espíritus aterrados
a los amaneceres milagrosos.
donde el corazón sangra,
el cuerpo recuerda,
constantes fatídicas,
marcan el lenguaje silencioso
del cruento recuerdo,
martirios materializados como gotas,
lágrimas de lluvia,
materializadas como vida,
inundan
los cuerpos de tentados seres,
fornican como cadáveres viscerales,
porque han de embriagarse con sus tripas,
una nueva luz
gime de dolor,
sobre las estepas frías
de desiertos petrificados,
canta la dama del clamor,
sugiere su melodía horrorosa,
impactan sus acordes,
como hachas en cráneos férreos,
quitan toda voluntad aferrada,
seremos espíritus aterrados
a los amaneceres milagrosos.