CORAZÓN INDIGENA
Estatua de avellana,
tienes la piel curtida
por el Sol ardiente
y el frío de la mañana.
Tienes en tus pies
la huella que no miente,
tu andar por la montaña.
Es mudo tu lamento
y largo tu silencio,
pero, aunque guardes tu secreto,
por ti clama justicia el viento.
Estatua de avellana,
indio de mi infancia
indio de mi fantasía.
Al caminar sobre tus huellas
aprendí de ellas
a tener el alma de flor
y el corazón de acero.
Rosalinda Manjarrez Loya
Estatua de avellana,
tienes la piel curtida
por el Sol ardiente
y el frío de la mañana.
Tienes en tus pies
la huella que no miente,
tu andar por la montaña.
Es mudo tu lamento
y largo tu silencio,
pero, aunque guardes tu secreto,
por ti clama justicia el viento.
Estatua de avellana,
indio de mi infancia
indio de mi fantasía.
Al caminar sobre tus huellas
aprendí de ellas
a tener el alma de flor
y el corazón de acero.
Rosalinda Manjarrez Loya
Última edición: