isaac newton
Exp..
Si es verdad prometes que tienes
este privilegio en una ronda de cariño,
bastante ejemplo es dar para después
ser privilegiado en distintas formas,
formas afectivas, paisaje tradicional entre el
sol cariñoso prometiendo una luna
o conserje. Si es verdad este cariño fraterno
estima unos pocos minutos, como abandonas este
sepulcro apenas aflorando la pequeñez; dentro de los ojos
y para los ojos, un determinado contigo sería
el contigo para siempre deteniéndonos
sospechosamente entre el claustro
de amistad preferente entre dios y tu alma. Conciliaría este
enfermo episodio otro después de la muerte
para ser contigo un hermano y no un hermano en la salud,
correspondiente cada hermano a una ciudad
de hijos; cada sediento extraño abundando
para el cariño del ser humano contigo.
Una altitud enferma es cariño de los extraños,
una ciudad enferma detiene este segundo ahora contigo
después de muertos; para bastante el primer y ultimo hijo
sospecharía de nuestra forma, sediento de enemistades a futuro
sorprendiendo una disección intolerable en los niños
del futuro, niños somnolientos llenos de casas alrededor,
detengámonos en los hijos después de abandonar a este
primer hijo y después del ultimo pues
relacionar personas en tan popular carro digestivo
nos lleva de la mano con un didacta que estima un año
para así perder por un año, ante la inseguridad de tener a
un hijo muerto después de muerto.
este privilegio en una ronda de cariño,
bastante ejemplo es dar para después
ser privilegiado en distintas formas,
formas afectivas, paisaje tradicional entre el
sol cariñoso prometiendo una luna
o conserje. Si es verdad este cariño fraterno
estima unos pocos minutos, como abandonas este
sepulcro apenas aflorando la pequeñez; dentro de los ojos
y para los ojos, un determinado contigo sería
el contigo para siempre deteniéndonos
sospechosamente entre el claustro
de amistad preferente entre dios y tu alma. Conciliaría este
enfermo episodio otro después de la muerte
para ser contigo un hermano y no un hermano en la salud,
correspondiente cada hermano a una ciudad
de hijos; cada sediento extraño abundando
para el cariño del ser humano contigo.
Una altitud enferma es cariño de los extraños,
una ciudad enferma detiene este segundo ahora contigo
después de muertos; para bastante el primer y ultimo hijo
sospecharía de nuestra forma, sediento de enemistades a futuro
sorprendiendo una disección intolerable en los niños
del futuro, niños somnolientos llenos de casas alrededor,
detengámonos en los hijos después de abandonar a este
primer hijo y después del ultimo pues
relacionar personas en tan popular carro digestivo
nos lleva de la mano con un didacta que estima un año
para así perder por un año, ante la inseguridad de tener a
un hijo muerto después de muerto.