mujerbonita
Poeta que no puede vivir sin el portal
Consolando a mi niña.
¿Te duele mucho?
-pregunto-
mientras unto
un poquito de pomada
en su barbilla.
Su carita fruncida
me responde,
con un gesto
que sabe a mantequilla.
Y sus lágrimas
arden como chile
al mojarle
el raspón de la mejilla.
Con un poco de saliva
doy masaje
a otro golpe
que sangra en su rodilla.
Te abrazo,
te consuelo mi chiquilla
preparando para ti
tu favorita y sabrosa quesadilla.
Cuando pase el dolor,
regresamos de nuevo
a la resbaladilla.
¿Te duele mucho?
-pregunto-
mientras unto
un poquito de pomada
en su barbilla.
Su carita fruncida
me responde,
con un gesto
que sabe a mantequilla.
Y sus lágrimas
arden como chile
al mojarle
el raspón de la mejilla.
Con un poco de saliva
doy masaje
a otro golpe
que sangra en su rodilla.
Te abrazo,
te consuelo mi chiquilla
preparando para ti
tu favorita y sabrosa quesadilla.
Cuando pase el dolor,
regresamos de nuevo
a la resbaladilla.