EPEV- Poerrante
Poeta recién llegado
I
Aquí me tienes a tu merced
pero no por mucho tiempo
porque soy noria en los vientos,
ojos de huracán con sed
llego buscando tormentos
confusas almas en red
frágiles bloques en pared
huellas sin dueños de encuentros
Anido un huracán en el centro
vórtice qué debería ser
brazos que largo extiendo
prodigio que es mi placer
Recojo de todos los males
y de los buenos, algo llevaré
quizás una canastilla de rosas
que negras o blancas, según parecer
II
De ansias de límpidas almas
mares que calman la sed
Tiende que tiende que tiende,
mallas que parecen red
Nobles con negras de sombras
mundanos de blanca pared
vórtice que vas explayando
brazos que atrapan, un no sé qué.
III
Entren, hay puertas abiertas
y carne de condumio, también
aliméntense y dejen el pago,
que sobre la mesa, ya hay cien
pronto se aplaca la ira
viento que dejo de ser
calmo sobre crestas de olas
con brisas de suave saber
todos parecemos ser
secas hojas de otoño
en delirios, convalecientes y ¡AL COÑO!
la muerte, nos abraza al nacer
Aquí me tienes a tu merced
pero no por mucho tiempo
porque soy noria en los vientos,
ojos de huracán con sed
llego buscando tormentos
confusas almas en red
frágiles bloques en pared
huellas sin dueños de encuentros
Anido un huracán en el centro
vórtice qué debería ser
brazos que largo extiendo
prodigio que es mi placer
Recojo de todos los males
y de los buenos, algo llevaré
quizás una canastilla de rosas
que negras o blancas, según parecer
II
De ansias de límpidas almas
mares que calman la sed
Tiende que tiende que tiende,
mallas que parecen red
Nobles con negras de sombras
mundanos de blanca pared
vórtice que vas explayando
brazos que atrapan, un no sé qué.
III
Entren, hay puertas abiertas
y carne de condumio, también
aliméntense y dejen el pago,
que sobre la mesa, ya hay cien
pronto se aplaca la ira
viento que dejo de ser
calmo sobre crestas de olas
con brisas de suave saber
todos parecemos ser
secas hojas de otoño
en delirios, convalecientes y ¡AL COÑO!
la muerte, nos abraza al nacer