Hola, me guataría que comenten qué piensan sobre este poema:
Conociendo a San Pedro
Javier buscaba el pináculo
De su saber celestial
Un improvisado oráculo
Lo consagró como humanoide.
Se subía al pedestal
Cuando roía alcaloides.
Y después su malestar
Redoblaba lo apostado.
Se sentía un androide
Epiléptico y mareado
“No era culpa del opioide,
Era culpa de la urbe.”
Se escapó del mundo urbano
Y de sus vicisitudes
Ahí lo levantó un fulano
Y partió hacia Valle Fértil.
Un día, con pocas luces
Consumió una penca estéril
Paranoico y de bruces
Flasheó que lo matarían.
El pentágono y el Kremlin
Pensó que lo perseguían,
Que lo hallaban en su treking
Solitario e inconsciente
Fuegos y luces veía
Repitiendo en su mente
“Ellos deben ser espías,
Me persiguen desde Rawson.”
Aceleró de repente
Trunco y con pasos en falso
Sin notar esos ardientes
Pinchazos de la botánica.
Lastimó sus metatarsos
Y por una rama escuálida
Terminó besando cuarzos
Que vagaban hace siglos.
Ya se le pasó la pálida
El sol se metía en los filos.
Él mentalizó una táctica
Para regresar al camping.
Siguió el camino de un río
Con su cuerpo todo frágil:
Iba hacia el otro sentido
Desperdiciando energía.
Su cerebro estaba grácil
Pero con todo seguía
Cruzó una verja retráctil
Y entró a pedir ayuda.
Ya en dirección a la finca
Rogó auxilio haciendo bulla
Nomás salieron las encías
De unos perritos huidizos.
Emergió de la penumbra
Un gringo muy aprensivo
Lo miró como con dudas
De socorrer a ese Zombi.
Javier contó su desatino
Omitiendo la psicosis.
Pidió un poco de asilo
Y parar en un hospital.
Lo subieron a una combi
Le dieron Clonazepam
Se fijaron en el croquis
Y Javier selló sus párpados.
“Ya se le escucha roncar,
Ya le hizo efecto el bálsamo”
Dijo uno desde atrás.
“Vamos directo a Guantánamo.”
Conociendo a San Pedro
Javier buscaba el pináculo
De su saber celestial
Un improvisado oráculo
Lo consagró como humanoide.
Se subía al pedestal
Cuando roía alcaloides.
Y después su malestar
Redoblaba lo apostado.
Se sentía un androide
Epiléptico y mareado
“No era culpa del opioide,
Era culpa de la urbe.”
Se escapó del mundo urbano
Y de sus vicisitudes
Ahí lo levantó un fulano
Y partió hacia Valle Fértil.
Un día, con pocas luces
Consumió una penca estéril
Paranoico y de bruces
Flasheó que lo matarían.
El pentágono y el Kremlin
Pensó que lo perseguían,
Que lo hallaban en su treking
Solitario e inconsciente
Fuegos y luces veía
Repitiendo en su mente
“Ellos deben ser espías,
Me persiguen desde Rawson.”
Aceleró de repente
Trunco y con pasos en falso
Sin notar esos ardientes
Pinchazos de la botánica.
Lastimó sus metatarsos
Y por una rama escuálida
Terminó besando cuarzos
Que vagaban hace siglos.
Ya se le pasó la pálida
El sol se metía en los filos.
Él mentalizó una táctica
Para regresar al camping.
Siguió el camino de un río
Con su cuerpo todo frágil:
Iba hacia el otro sentido
Desperdiciando energía.
Su cerebro estaba grácil
Pero con todo seguía
Cruzó una verja retráctil
Y entró a pedir ayuda.
Ya en dirección a la finca
Rogó auxilio haciendo bulla
Nomás salieron las encías
De unos perritos huidizos.
Emergió de la penumbra
Un gringo muy aprensivo
Lo miró como con dudas
De socorrer a ese Zombi.
Javier contó su desatino
Omitiendo la psicosis.
Pidió un poco de asilo
Y parar en un hospital.
Lo subieron a una combi
Le dieron Clonazepam
Se fijaron en el croquis
Y Javier selló sus párpados.
“Ya se le escucha roncar,
Ya le hizo efecto el bálsamo”
Dijo uno desde atrás.
“Vamos directo a Guantánamo.”