IgnotaIlusión
El Hacedor de Horizontes
A orillas del descubrimiento,
latimos con nuestros centros desplazados,
hacia algún querer, siempre lejano,
amarramos nuestras certezas,
aún mas profundas que el mar,
aún mas pesadas que el sol,
hemos de anhelar divinidades,
que suban montañas,
y escalen galaxias,
hemos de desear fuerzas mayores,
que nos regalen su templanza,
se avista a un hombre,
volver de la muerte,
osadía del que no escucha,
pues en su mente,
laten las llamas inmortales de la confianza.
latimos con nuestros centros desplazados,
hacia algún querer, siempre lejano,
amarramos nuestras certezas,
aún mas profundas que el mar,
aún mas pesadas que el sol,
hemos de anhelar divinidades,
que suban montañas,
y escalen galaxias,
hemos de desear fuerzas mayores,
que nos regalen su templanza,
se avista a un hombre,
volver de la muerte,
osadía del que no escucha,
pues en su mente,
laten las llamas inmortales de la confianza.