yomboki
Poeta que considera el portal su segunda casa
Mano a mano con la vida, intentando alborotarle los cabellos
y reír,
tan simple como el vino con amigos,
tan cálido como un abrazo oportuno;
lúbrico-lúdico a todas luces impúdico
refrescante como sombra de mujer.
Involucrar presentimientos para que todo salga bien
y a pesar de las oposiciones imprudentes
darle vuelta a la manzana, darle mordidas al pecado
y disfrutar con el.
La vida es un tornillo sinfín que huele mucho a mujer.
Así que aprendamos a eludir a los prudentes,
apostemos la vida por un beso,
vaciemos la botella con esmero,
bailemos sin oficio pero con derroche de alegría,
cantemos sin talento y con motivos.
Perdamos el miedo a los fracasos,
abusemos del mejor de los excesos,
sepultemos al cabrón remordimiento.
Nacimos para este breve instante condenados a morir,
mientras tanto la única opción es vivir.
y reír,
tan simple como el vino con amigos,
tan cálido como un abrazo oportuno;
lúbrico-lúdico a todas luces impúdico
refrescante como sombra de mujer.
Involucrar presentimientos para que todo salga bien
y a pesar de las oposiciones imprudentes
darle vuelta a la manzana, darle mordidas al pecado
y disfrutar con el.
La vida es un tornillo sinfín que huele mucho a mujer.
Así que aprendamos a eludir a los prudentes,
apostemos la vida por un beso,
vaciemos la botella con esmero,
bailemos sin oficio pero con derroche de alegría,
cantemos sin talento y con motivos.
Perdamos el miedo a los fracasos,
abusemos del mejor de los excesos,
sepultemos al cabrón remordimiento.
Nacimos para este breve instante condenados a morir,
mientras tanto la única opción es vivir.