Con maldad tú me pagaste
el amor que te ofrecía
y como no me querías
con mi cariño jugaste.
Que cosas tiene la vida,
todos lo dicen por cierto,
pero en el mejor momento
todas las cosas se olvidan;
y si son cosas queridas
como las cosas de amarse
no tienen porque enredarse
con las que ya no se olvidan
porque aunque yo te quería
con maldad tú me pagaste.
Y fue tanto tu descaro,
por los que no te quisieron,
que de nada te sirvieron
tus desplantes medio raros
y aunque me saliera caro
por lo mucho que exigías
muy poco a mi me servía
lo que por ti me esmerara
pues siempre tú maltratabas
el amor que te ofrecía.
Y de tanto andar contigo
a cualquier hora del día,
en medio de mi osadía
fuiste mi peor castigo
pues nunca fuiste conmigo
como siempre te pedía.
Y me di cuenta que hacías
cosas que no me gustaban
que me enseñaron que amabas
y como no me querías.
Pero no fue culpa tuya
lo que mi amor maltrató,
pues el tiempo me enseñó,
así como el alma arrulla,
que en medio de una tertulia
por los caminos que andaste
para que yo no te amase
porque no me consentías,
aunque muy bien lo fingías
con mi cariño jugaste.
fraborin
el amor que te ofrecía
y como no me querías
con mi cariño jugaste.
Que cosas tiene la vida,
todos lo dicen por cierto,
pero en el mejor momento
todas las cosas se olvidan;
y si son cosas queridas
como las cosas de amarse
no tienen porque enredarse
con las que ya no se olvidan
porque aunque yo te quería
con maldad tú me pagaste.
Y fue tanto tu descaro,
por los que no te quisieron,
que de nada te sirvieron
tus desplantes medio raros
y aunque me saliera caro
por lo mucho que exigías
muy poco a mi me servía
lo que por ti me esmerara
pues siempre tú maltratabas
el amor que te ofrecía.
Y de tanto andar contigo
a cualquier hora del día,
en medio de mi osadía
fuiste mi peor castigo
pues nunca fuiste conmigo
como siempre te pedía.
Y me di cuenta que hacías
cosas que no me gustaban
que me enseñaron que amabas
y como no me querías.
Pero no fue culpa tuya
lo que mi amor maltrató,
pues el tiempo me enseñó,
así como el alma arrulla,
que en medio de una tertulia
por los caminos que andaste
para que yo no te amase
porque no me consentías,
aunque muy bien lo fingías
con mi cariño jugaste.
fraborin