Angelito el entrerriano
Poeta fiel al portal
Con el extremo más oscuro de tu adiós
una ráfaga de lluvia anegó mi corazón
por alguna razón la cruz de tu olvido
cerro mis ojos por habérselo ofrecido.
Hoy con la crudeza de mi amor en llamas
se hacen mis carnes antes de lavarlas
como si fuera yo tu espectro viviente
rehusaste todos mis besos en tu vientre.
De rodillas se cayó mi alma esa noche
tu beso se hizo ausente en mis labios
con mi mirada en la luz de un reproche
se opacaron las líneas de mis manos.
La oscuridad ahuyentada por el viento
se hizo espesa luz de toda mi memoria
entre sueños me desperté sin tu sonrisa
y sentí al mundo caerse entre mi aliento.
una ráfaga de lluvia anegó mi corazón
por alguna razón la cruz de tu olvido
cerro mis ojos por habérselo ofrecido.
Hoy con la crudeza de mi amor en llamas
se hacen mis carnes antes de lavarlas
como si fuera yo tu espectro viviente
rehusaste todos mis besos en tu vientre.
De rodillas se cayó mi alma esa noche
tu beso se hizo ausente en mis labios
con mi mirada en la luz de un reproche
se opacaron las líneas de mis manos.
La oscuridad ahuyentada por el viento
se hizo espesa luz de toda mi memoria
entre sueños me desperté sin tu sonrisa
y sentí al mundo caerse entre mi aliento.
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