BEN.
Poeta que considera el portal su segunda casa
A ti mismo, sí, sin razón o anhelo.
Sin nariz o cómputo, en lo invisible
de los dormitorios interpuestos, en la
versión oficializada de los crímenes subterráneos,
donde, aparceros y metódicos incrementan
sus piedades pétreas y desorganizadas.
Cálculo, orientación, en ti, un naufragio
insoslayable, desprestigiada convocación
de asnos, intermitencia de los efímeros lavabos.
A ti, sí, con razón, anhelo, deseas la muerte,
canción de humedad en caminos opuestos,
dentro de un tarro de cenizas, tu cráneo amanece
felizmente-.
©
Sin nariz o cómputo, en lo invisible
de los dormitorios interpuestos, en la
versión oficializada de los crímenes subterráneos,
donde, aparceros y metódicos incrementan
sus piedades pétreas y desorganizadas.
Cálculo, orientación, en ti, un naufragio
insoslayable, desprestigiada convocación
de asnos, intermitencia de los efímeros lavabos.
A ti, sí, con razón, anhelo, deseas la muerte,
canción de humedad en caminos opuestos,
dentro de un tarro de cenizas, tu cráneo amanece
felizmente-.
©