IgnotaIlusión
El Hacedor de Horizontes
Llegados de la luz,
bienaventurados los sentidos
que se nos incrustan en la piel,
la flema de dios es flama,
y el ocaso, su guarida,
misterios sin guías,
son la cima afligida de esta oscuridad,
universos que obran de día,
más nunca la noche muere,
ni el alma llora,
clamores del espanto,
aúllan los muertos a la parca,
para que les quiten la memoria,
los sentidos del vasto dolor,
sube una ninfa las escaleras,
seduce al precipicio con cada paso,
entre sombras, cuerpos inmensos,
ella quiere ser libre,
y ellos saciados,
la belleza no entiende de cordura,
la belleza es soltura,
hermosura de semblante,
y sembradío de azucenas,
la fortuna es presente,
y sin futuro,
la permanencia es un absurdo,
el recuerdo, es una incongruente ilusión,
si se lo ha de apreciar inconsciente,
como pétalo en el viento.
bienaventurados los sentidos
que se nos incrustan en la piel,
la flema de dios es flama,
y el ocaso, su guarida,
misterios sin guías,
son la cima afligida de esta oscuridad,
universos que obran de día,
más nunca la noche muere,
ni el alma llora,
clamores del espanto,
aúllan los muertos a la parca,
para que les quiten la memoria,
los sentidos del vasto dolor,
sube una ninfa las escaleras,
seduce al precipicio con cada paso,
entre sombras, cuerpos inmensos,
ella quiere ser libre,
y ellos saciados,
la belleza no entiende de cordura,
la belleza es soltura,
hermosura de semblante,
y sembradío de azucenas,
la fortuna es presente,
y sin futuro,
la permanencia es un absurdo,
el recuerdo, es una incongruente ilusión,
si se lo ha de apreciar inconsciente,
como pétalo en el viento.