IgnotaIlusión
El Hacedor de Horizontes
La trascendencia del viento,
otorgando a nuevos seres
el hedor del vacío,
silencios que nos quiebran,
manumitidos,
esclarecen emociones,
sentidos que danzan rasgando
el velo de nuestro escondite interno,
almas romantizando aquel precipicio,
de un mundo que fue sangre,
de recuerdos que se sienten
en la carne que perdimos,
que es cadáver y fue promesa,
degradados desde el comienzo,
manifestándose una noche inmensa,
en la que no dilucidamos nuestros sueños,
anhelos que engullen la oscuridad,
para mantenerla hasta que amanezca,
guiándonos con suspenso,
quebrando nuestra percepción
entre las cadencias de un miedo
que se vuelve vida,
que se vuelve muerte,
que yace inerte, junto a sus delirios,
en una noche interminable,
como cada estrella,
en las sendas de un demente.
otorgando a nuevos seres
el hedor del vacío,
silencios que nos quiebran,
manumitidos,
esclarecen emociones,
sentidos que danzan rasgando
el velo de nuestro escondite interno,
almas romantizando aquel precipicio,
de un mundo que fue sangre,
de recuerdos que se sienten
en la carne que perdimos,
que es cadáver y fue promesa,
degradados desde el comienzo,
manifestándose una noche inmensa,
en la que no dilucidamos nuestros sueños,
anhelos que engullen la oscuridad,
para mantenerla hasta que amanezca,
guiándonos con suspenso,
quebrando nuestra percepción
entre las cadencias de un miedo
que se vuelve vida,
que se vuelve muerte,
que yace inerte, junto a sus delirios,
en una noche interminable,
como cada estrella,
en las sendas de un demente.