Luis Fernando Tejada
Poeta reconocido
Despierto entre la seguridad y
la duda de la verdad en la mañana,
oportunidad para considerar
porqué tenemos en el corazón
traumas tan profundos.
Si se invocan a los dioses
posicionados en el altar,
desengáñense ustedes,
sin saberse el motivo
nos dan la espalda
contemplando indiferentes
las flores secas empotradas
en la pared gastada.
De vuelta a la realidad,
coloco mi pasado en la trastienda,
no rechazo aún la puerta del destino,
sé que el corazón lo ha
esperado por años.
He de inventar alas y
volar sin rumbo determinado,
soñar con una dirección perfecta,
existir colonizando mundos
con los ojos abiertos y
visitar ciudades de brillante color,
¿realidad o ficción?
Es mi vida y yo soy su historia,
arrastrando la hojarasca
doy un paso entre los años,
para descubrir la tranquilidad interna.
la duda de la verdad en la mañana,
oportunidad para considerar
porqué tenemos en el corazón
traumas tan profundos.
Si se invocan a los dioses
posicionados en el altar,
desengáñense ustedes,
sin saberse el motivo
nos dan la espalda
contemplando indiferentes
las flores secas empotradas
en la pared gastada.
De vuelta a la realidad,
coloco mi pasado en la trastienda,
no rechazo aún la puerta del destino,
sé que el corazón lo ha
esperado por años.
He de inventar alas y
volar sin rumbo determinado,
soñar con una dirección perfecta,
existir colonizando mundos
con los ojos abiertos y
visitar ciudades de brillante color,
¿realidad o ficción?
Es mi vida y yo soy su historia,
arrastrando la hojarasca
doy un paso entre los años,
para descubrir la tranquilidad interna.
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