Noe Guzman
Poeta asiduo al portal
Impaciente espero la caída ya muerto,
no te entrometas en las cicatrices
no aceleres tanto mal;
ya cargado vengo, blasfemia y lujuria,
esos son mis pasatiempos.
Cobija barata, inquietudes,
esclavo y enfermo,
no asimilas las noches
de las que son de encargo
tus desgarramientos.
Pura y solemne,
así te encuentras en la cama,
en brama y sollozando,
lames mis venas de la torcida flecha
caliente y dormida, doncella maldita.
Convierte en río la sangre abundante,
no encuentro el jadeante velo,
que perforaba tu pecho,
las noches son cortas
sin tu clandestino cuerpo.
Ya exalta tu memoria,
no dejes caer la mía
nos vamos acercando al Limbo,
una vez más deberíamos tocarnos
la encarnada vela de tus labios esta en la mía.
Rosales y olivo;
el clavo en tus medias, las mías...
...sonoras sonrisas...
y el ocaso se pierde entre las desterradas
fisuras de tu cuerpo,
viertes el líquido en tu anhelo.
03 de Diciembre de 2004no te entrometas en las cicatrices
no aceleres tanto mal;
ya cargado vengo, blasfemia y lujuria,
esos son mis pasatiempos.
Cobija barata, inquietudes,
esclavo y enfermo,
no asimilas las noches
de las que son de encargo
tus desgarramientos.
Pura y solemne,
así te encuentras en la cama,
en brama y sollozando,
lames mis venas de la torcida flecha
caliente y dormida, doncella maldita.
Convierte en río la sangre abundante,
no encuentro el jadeante velo,
que perforaba tu pecho,
las noches son cortas
sin tu clandestino cuerpo.
Ya exalta tu memoria,
no dejes caer la mía
nos vamos acercando al Limbo,
una vez más deberíamos tocarnos
la encarnada vela de tus labios esta en la mía.
Rosales y olivo;
el clavo en tus medias, las mías...
...sonoras sonrisas...
y el ocaso se pierde entre las desterradas
fisuras de tu cuerpo,
viertes el líquido en tu anhelo.