dama negra por siempre
Poeta recién llegado
Huesos son tus columnas,
tan firmes, como la raza que murió por ti,
te defendió hasta rendirse de buscar un por qué,
una razón que llego tarde.
El sol se había ido entre tulas y costales,
en lomos de mulas traidoras,
entre los dedos de la escoria antigua,
Dios los abandono!
Se perdió tu verdadera descendencia,
entre reflejos de espejos mentirosos,
que no reflejaban la verdadera cara,
solo una despreocupada apasionada.
Caras y recuerdos que no aparecen en ninguna calle,
a mas de un par de lugares de mala muerte,
que parecían hacer honra a su fatídico final,
final contado por sus impunes asesinos.
Pueblo agredido y firme,
resistente a la sombra de la cruz,
la misma cruz que terminó por aplastarnos como viles cucarachas.
No merezco ser de aquí,
no soy impura, soy codiciosa y pútrida por dentro,
tengo el corazón envenenado y la razón contaminada,
no soy de aquí,
no pertenezco a ti.
Tu belleza no termina con el horizonte,
solo ahí es el comienzo de tu influencia,
mixtura de aromas y sonares,
engendro de bosques y amparo del valle.
Maldición cayó sobre ti,
y sin decir nada la has sorteado,
jactate,
hazlo,
pero la costura sobre tu boca te lo niega,
boca que dejo de hablar con la cicatrización de tus heridas,
heridas profundas de las que volaron rayos de luz.
Ahora por tus venas corren muertos vivos,
devoradores de ilusiones que se alimentan de tu desgracia,
irracionales atados por cadenas mentales que parecen irrompibles,
ah .parezco volar,
lo que me ata parece haberse ido.
Esclavitud maldita,
¿Acaso se ha perdido la noción del tiempo?
No! ,
soy esclava de el y tu eres el contenedor de la arena,
me desprecias si dejo de comer plástico.
Me vendes huecos mentales y haces intermitentes que debo creer seguir,
como en un mal sueño me pellizco,
y veo que me has traicionado,
y que no fuiste mas que el producto del cruce de alimañas.