Cielo en la Tierra
En ese cielo en la tierra donde quiero vivir,
el mal no es necesario para entender la luz,
donde el dolor se disuelve en el abrazo del bien,
y el miedo se transforma en un cálido refugio.
Aquí, la diversidad se alza como un estandarte,
cada vida, una nota en la sinfonía universal,
donde las diferencias no son sombras,
sino colores brillantes en el tapiz del todo.
El fanatismo ha muerto en el abrazo sincero,
y el odio se ha desvanecido con la aceptación,
cada alma brilla en su propio resplandor,
y el respeto es el lenguaje que compartimos.
Los corazones laten al ritmo de la unidad,
donde cada gesto de amor y bondad se multiplica,
y la justicia no es un ideal lejano,
sino una realidad que vivimos en cada paso.
En este cielo en la tierra, la paz es la norma,
y el bien no surge de la ausencia de lo malo,
sino de la plenitud del entendimiento y la conexión,
donde el abrazo de la humanidad nos eleva.
Así, bajo este cielo eterno y pleno,
vivimos la verdad de la unidad integrada,
donde cada ser es valorado en su esencia,
y el bien se construye en el amor compartido.
23/08/2024
©Dikia
En ese cielo en la tierra donde quiero vivir,
el mal no es necesario para entender la luz,
donde el dolor se disuelve en el abrazo del bien,
y el miedo se transforma en un cálido refugio.
Aquí, la diversidad se alza como un estandarte,
cada vida, una nota en la sinfonía universal,
donde las diferencias no son sombras,
sino colores brillantes en el tapiz del todo.
El fanatismo ha muerto en el abrazo sincero,
y el odio se ha desvanecido con la aceptación,
cada alma brilla en su propio resplandor,
y el respeto es el lenguaje que compartimos.
Los corazones laten al ritmo de la unidad,
donde cada gesto de amor y bondad se multiplica,
y la justicia no es un ideal lejano,
sino una realidad que vivimos en cada paso.
En este cielo en la tierra, la paz es la norma,
y el bien no surge de la ausencia de lo malo,
sino de la plenitud del entendimiento y la conexión,
donde el abrazo de la humanidad nos eleva.
Así, bajo este cielo eterno y pleno,
vivimos la verdad de la unidad integrada,
donde cada ser es valorado en su esencia,
y el bien se construye en el amor compartido.
23/08/2024
©Dikia