De la noche me atrae la luz malsana, enferma,
casi rota; mi vocabulario son gritos de lucidez,
mi ornamento la palabra desnuda, mi patria
el lado oscuro de los espejos; no quería ser
poeta, quería ser hombre, por eso escribí
de los hombres que jamás serán poetas.
Y entre los hombres fui dios, sin quererlo.
*es una visión muy particular de Bukowski
la de este poemita que, seguramente,
no coincidirá con la opinión que tienen
los que conocen a fondo su obra
y son admiradores de su poesía.
Disculpen, por tanto, la “licencia poética”
y la osadía de alguien que no es Bukowskiano,
pero que respeta y valora su legado.
casi rota; mi vocabulario son gritos de lucidez,
mi ornamento la palabra desnuda, mi patria
el lado oscuro de los espejos; no quería ser
poeta, quería ser hombre, por eso escribí
de los hombres que jamás serán poetas.
Y entre los hombres fui dios, sin quererlo.
*es una visión muy particular de Bukowski
la de este poemita que, seguramente,
no coincidirá con la opinión que tienen
los que conocen a fondo su obra
y son admiradores de su poesía.
Disculpen, por tanto, la “licencia poética”
y la osadía de alguien que no es Bukowskiano,
pero que respeta y valora su legado.