Sinuhé
Poeta adicto al portal
Quisiera entregarte todo Centaura,
luego esconderme de los infames faunos
del estremecedor aletear de los buitres.
Pero no hay tiempo.
Del cuento alado,
de la contrita estancia
que delata mi escondite
fácil hallazgo es, de los demonios.
Ya nada queda.
Solo un poseso calor
que descompone de una manera ilógica
los cuerpos.
Yo me levanto en las noches
por el puro recuerdo
de la antigua costumbre añoro el mar.
Y paso de tan solo acostumbrarme
a tener miedo.
Tengo pavor de las cosas
de las corrientes subterráneas que amenazan
con reducir más la prisión;
esa mancha negra de allá tiene dos muertes.
Ya nada queda.
Hace mil siglos que espero
sin un cuerdo pensamiento,
extraño, sin una piadosa alegría;
si al menos tuviera una rosa
en este incierto jardín para olerla.
A veces tiemblo de saber que no vendrás...
......
luego esconderme de los infames faunos
del estremecedor aletear de los buitres.
Pero no hay tiempo.
Del cuento alado,
de la contrita estancia
que delata mi escondite
fácil hallazgo es, de los demonios.
Ya nada queda.
Solo un poseso calor
que descompone de una manera ilógica
los cuerpos.
Yo me levanto en las noches
por el puro recuerdo
de la antigua costumbre añoro el mar.
Y paso de tan solo acostumbrarme
a tener miedo.
Tengo pavor de las cosas
de las corrientes subterráneas que amenazan
con reducir más la prisión;
esa mancha negra de allá tiene dos muertes.
Ya nada queda.
Hace mil siglos que espero
sin un cuerdo pensamiento,
extraño, sin una piadosa alegría;
si al menos tuviera una rosa
en este incierto jardín para olerla.
A veces tiemblo de saber que no vendrás...
......