Khar Asbeel
Poeta fiel al portal
Cenizas
sobre al agua antigua.
El cielo se desploma
fragmentándose
en esquirlas negras.
Cegados por el polvo
no comprendemos
los clavos en nuestras manos.
Las sombras de los perros
caen sobre nuestro temblor,
petrificándonos.
Buscamos el filo de la niebla,
la salida a este dédalo de fantasmas,
pero la máscara forzada
es demasiado pesada.
Solo encontraremos
la heredad de los cuervos
en el bosque más frio
(florestas de huesos)
donde la luna está rota
y duele el exilio del sol.
Cenizas
sobre nuestros ojos muertos.
El tiempo se diluye en desdén suicida.
sobre al agua antigua.
El cielo se desploma
fragmentándose
en esquirlas negras.
Cegados por el polvo
no comprendemos
los clavos en nuestras manos.
Las sombras de los perros
caen sobre nuestro temblor,
petrificándonos.
Buscamos el filo de la niebla,
la salida a este dédalo de fantasmas,
pero la máscara forzada
es demasiado pesada.
Solo encontraremos
la heredad de los cuervos
en el bosque más frio
(florestas de huesos)
donde la luna está rota
y duele el exilio del sol.
Cenizas
sobre nuestros ojos muertos.
El tiempo se diluye en desdén suicida.