Homar Letargo
Poeta recién llegado
II
He cavado fosas, pero también en el corazón hay fosas
Donde se entierra a uno mismo
Donde el amor es el primero que comienza la masacre
¡Oh! que angustia el despertar y que no existan los cuchillos
Que el cielo se vuelva basurero
Donde se desesperan las estrellas
Porque ellas no fueron convertidas en mujeres
y sin en cambio hay muertos que viven enamorados
que se suicidan cada domingo por la noche en las camas de los viudos.
En esta tierra cubierta de mortales
Me duele más el amor
Que los que se disparan en medio de la frente
Para dejar atrás al paraíso quejumbroso abarrotado de lunas sintéticas
Para no ser educados por hombres que sueñan matar las ideas rebeldes de los niños
Yo soy un niño educado por Lucrecio
Estoy en prisión orinando al lado de Gregory Corso poemas
Donde se miran retorcerse las caricias.
Miro despertar del cementerio de gatos
A un hermano que se quita las lagañas de la vida
Escapándose del cielo
De ese cielo donde dios no ama a nadie
He cavado fosas, pero también en el corazón hay fosas
Donde se entierra a uno mismo
Donde el amor es el primero que comienza la masacre
¡Oh! que angustia el despertar y que no existan los cuchillos
Que el cielo se vuelva basurero
Donde se desesperan las estrellas
Porque ellas no fueron convertidas en mujeres
y sin en cambio hay muertos que viven enamorados
que se suicidan cada domingo por la noche en las camas de los viudos.
En esta tierra cubierta de mortales
Me duele más el amor
Que los que se disparan en medio de la frente
Para dejar atrás al paraíso quejumbroso abarrotado de lunas sintéticas
Para no ser educados por hombres que sueñan matar las ideas rebeldes de los niños
Yo soy un niño educado por Lucrecio
Estoy en prisión orinando al lado de Gregory Corso poemas
Donde se miran retorcerse las caricias.
Miro despertar del cementerio de gatos
A un hermano que se quita las lagañas de la vida
Escapándose del cielo
De ese cielo donde dios no ama a nadie