Cecilya
Cecy
Todos experimentamos los celos alguna vez
esa ingrata emoción instintiva, sombría, primitiva
enlazada al miedo de perder aquello que se adora;
mas existen esos otros celos
frecuencias emanadas por quienes imaginan escenas de terror
historias por las que sufren, desgarrándose.
Celos que asustan
que atormentan esgrimiendo fantasmas apócrifos
celos que oprimen el pecho
que enturbian la respiración
inseguridades que se adhieren al ego visceral
como parásitos carcomiendo la lógica
dejando vivo al huésped
pero ya privado de la luz en los ojos,
perdido, aislado
repitiendo hasta el cansancio un cuento oscuro
un mantra que justifique la soledad de la herida
el ataque animal como supuesta defensa.
Celos que son socios de la envidia
y a menudo intercambian roles con ella;
sensación de paranoia
límite cruzado
abismo de desprecio
angustia recurrente
quizás otro disfraz del dolor.
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