Mary Mura
Poeta veterano en el portal
Catita la cotorra charlatana
Catita la cotorrita
no para de cotorrear,
y Don Toto su marido
ya no la puede aguantar.
Probó de todas maneras
hacer que esta se callara,
pero Catita seguía
día y noche con su charla.
Probó Toto regalarle
un tazón con semillitas,
para que cuando comiera
se quedara calladita.
No hubo regalo posible
que realizara el milagro,
y Don Toto ya cansado
se fue a vivir a otro árbol.
¿Como sería de molesta la charla de Catita, que Don Toto prefirió mudarse? La comunicación es bella pero hay momentos en los que hay que parar.
Catita la cotorrita
no para de cotorrear,
y Don Toto su marido
ya no la puede aguantar.
Probó de todas maneras
hacer que esta se callara,
pero Catita seguía
día y noche con su charla.
Probó Toto regalarle
un tazón con semillitas,
para que cuando comiera
se quedara calladita.
No hubo regalo posible
que realizara el milagro,
y Don Toto ya cansado
se fue a vivir a otro árbol.
¿Como sería de molesta la charla de Catita, que Don Toto prefirió mudarse? La comunicación es bella pero hay momentos en los que hay que parar.