ojosverdes
Poeta asiduo al portal
Por qué regresé a ver aquellas cartas viejas
me atraían como las mariposas a las luminarias,
fuí una tonta por pensar
que quizá alguna vez
tuvimos una oportunidad.
Se me llenó el corazón de lluvia
o más bien los ojos, el sol se escondía
y recordaba cuando tus manos
suaves borraban mis lágrimas,
acariciando mis pestañas.
Vuelvo a recordar
como descubría tus deseos,
sólo con verte sonreír
y un beso trastornado
te llevaba a un lugar nunca visitado.
Universo de fantasía
que tu y yo construimos,
se derrumbó sin saber por qué,
una historia sin final
ni siquiera tuvimos una canción.
Sólo unos versos que yo te escribí
y después de tantas estaciones
hoy he regresado a ver aquellas cartas,
que en realidad nunca lo fueron
sólo poemas escritos en papeles sueltos.
Aquella era la historia de nuestros encuentros,
poemas que solo sirvieron para decir
lo que el silencio y nuestros ojos pretendían.
Las ojeadas furtivas, de un día inesperado
en que nos encontrábamos.
Por qué regresé a ver aquellas cartas viejas
me atraen como las mariposas a las luminarias,
soy una tonta por especular
que quizá alguna vez
en otra vida tendremos otra oportunidad.
me atraían como las mariposas a las luminarias,
fuí una tonta por pensar
que quizá alguna vez
tuvimos una oportunidad.
Se me llenó el corazón de lluvia
o más bien los ojos, el sol se escondía
y recordaba cuando tus manos
suaves borraban mis lágrimas,
acariciando mis pestañas.
Vuelvo a recordar
como descubría tus deseos,
sólo con verte sonreír
y un beso trastornado
te llevaba a un lugar nunca visitado.
Universo de fantasía
que tu y yo construimos,
se derrumbó sin saber por qué,
una historia sin final
ni siquiera tuvimos una canción.
Sólo unos versos que yo te escribí
y después de tantas estaciones
hoy he regresado a ver aquellas cartas,
que en realidad nunca lo fueron
sólo poemas escritos en papeles sueltos.
Aquella era la historia de nuestros encuentros,
poemas que solo sirvieron para decir
lo que el silencio y nuestros ojos pretendían.
Las ojeadas furtivas, de un día inesperado
en que nos encontrábamos.
Por qué regresé a ver aquellas cartas viejas
me atraen como las mariposas a las luminarias,
soy una tonta por especular
que quizá alguna vez
en otra vida tendremos otra oportunidad.