Maria Laura Del Aquila
Poeta veterano y reconocido en el portal.
Amadísima:
Me gustaría que esta carta no tuviera palabras. Que fueran dibujos, pinturas o esculturas. Expresiones que no te digan, que te dejen sentir lo que yo siento.
Es obvio que mis limitaciones en la expresión gráfica van más allá de mis deseos de expandirme. Así que por ahora me conformo con las palabras aunque muchas veces no me alcancen.
Yo se que vos podés comprenderlo todo, hasta lo que digo con palabras
Jorge Bucay
Que sos parte de mis risas, de mis llantos, mis emociones, mis recuerdos, mis expectativas, mis broncas, mis miedos, mis dudas, mis sentimientos; resumiendo sos parte de lo que soy.
Creo que los hijos no nos pertenecen, les pertenecen a Dios, al Universo, a la vida y ellos nos los prestan para que los formemos, los cuidemos, los amemos. Y muchas veces en nuestro afán de hacer lo mejor y teniendo como herramienta la ignorancia y las experiencias de los otros, que en definitiva, en la práctica a nosotros no nos sirve, cometemos errores que se convierten en marcas Por eso cuando crezcas y yo viva sólo en tus recuerdos, me recuerdes (vivan las redundancias carajo) no por esas marcas por las que te pido perdón, sino por mi incondicional AMOR. Te amo más allá de tus elecciones por que eso es lo que quiero para vos, que puedas elegir como querés vivir sin que te condicionen los deseos de los demás. Se libre, amá por sobre todas las cosas, viví con los sentimientos a flor de piel, a veces duele, pero te hace auténtico.
Tu madre
(Muchas veces tu hermana y otras tantas tu hija)
Me gustaría que esta carta no tuviera palabras. Que fueran dibujos, pinturas o esculturas. Expresiones que no te digan, que te dejen sentir lo que yo siento.
Es obvio que mis limitaciones en la expresión gráfica van más allá de mis deseos de expandirme. Así que por ahora me conformo con las palabras aunque muchas veces no me alcancen.
Yo se que vos podés comprenderlo todo, hasta lo que digo con palabras
Jorge Bucay
Que sos parte de mis risas, de mis llantos, mis emociones, mis recuerdos, mis expectativas, mis broncas, mis miedos, mis dudas, mis sentimientos; resumiendo sos parte de lo que soy.
Creo que los hijos no nos pertenecen, les pertenecen a Dios, al Universo, a la vida y ellos nos los prestan para que los formemos, los cuidemos, los amemos. Y muchas veces en nuestro afán de hacer lo mejor y teniendo como herramienta la ignorancia y las experiencias de los otros, que en definitiva, en la práctica a nosotros no nos sirve, cometemos errores que se convierten en marcas Por eso cuando crezcas y yo viva sólo en tus recuerdos, me recuerdes (vivan las redundancias carajo) no por esas marcas por las que te pido perdón, sino por mi incondicional AMOR. Te amo más allá de tus elecciones por que eso es lo que quiero para vos, que puedas elegir como querés vivir sin que te condicionen los deseos de los demás. Se libre, amá por sobre todas las cosas, viví con los sentimientos a flor de piel, a veces duele, pero te hace auténtico.
Tu madre
(Muchas veces tu hermana y otras tantas tu hija)