Hoy llegué, voy a dormir, y primero Dios, despertaré en Carmen del Viboral, Colombia. Todo, al parecer, llama la atención a los ojos, la boca, mente, lo demás y es difícil de filtrar, todo, poco o nada de las imágenes que se nos quedan a través de las palabras de un poeta, humilde y fuera de tiempo.
Este pueblo colombiano también tiene un tesoro, un restaurante mexicano tan hermoso y colorido, tan musical y lleno de imágenes, religiosas y artísticas, que me hizo frotar los ojos con la parte de atrás de mi camisa. Es otro sentir vivir la patria en otro país, es difícil respirar o lidiar con un pasado tan hermoso, y a la vez, doloroso como el de mi México lindo, y bien querido.
Sorprendido, sí, Carmen del Viboral es un oasis de la cerámica y de todo lo que es interesante y que se vive con una sensación de asombro, no solo en el corazón, sino de cuadra en cuadra.
Fidel Guerra. Feb 22, 2023. Colombia.
Este pueblo colombiano también tiene un tesoro, un restaurante mexicano tan hermoso y colorido, tan musical y lleno de imágenes, religiosas y artísticas, que me hizo frotar los ojos con la parte de atrás de mi camisa. Es otro sentir vivir la patria en otro país, es difícil respirar o lidiar con un pasado tan hermoso, y a la vez, doloroso como el de mi México lindo, y bien querido.
Sorprendido, sí, Carmen del Viboral es un oasis de la cerámica y de todo lo que es interesante y que se vive con una sensación de asombro, no solo en el corazón, sino de cuadra en cuadra.
Fidel Guerra. Feb 22, 2023. Colombia.