Cuquita
Poeta recién llegado
Cantaba la niña hermosa,
una mañana iluminada
movíase con gran euforia, al ritmo que canturreaba
Semejaba su movimiento, un colibrí que posaba
en el nectar de las flores, aleteando con cadencia
sus sentidos embriagaba
Cantaba cual ruiseñor, centrada en su sinfonía
las notas le acompañaban, en perfecta armonía
El viento con sus soplidos, mecía árboles y hojas
y a lo lejos se escuchaba:
los sonidos de cascada, los pájaros en pleno vuelo
mariposas aleteando
Tarareando en sus canciones, los fulgores de la vida
ilusiones y contento, brota del pecho en su inocencia
una mañana iluminada
movíase con gran euforia, al ritmo que canturreaba
Semejaba su movimiento, un colibrí que posaba
en el nectar de las flores, aleteando con cadencia
sus sentidos embriagaba
Cantaba cual ruiseñor, centrada en su sinfonía
las notas le acompañaban, en perfecta armonía
El viento con sus soplidos, mecía árboles y hojas
y a lo lejos se escuchaba:
los sonidos de cascada, los pájaros en pleno vuelo
mariposas aleteando
Tarareando en sus canciones, los fulgores de la vida
ilusiones y contento, brota del pecho en su inocencia