• MundoPoesía se ha renovado! Nuevo diseño y nuevas funciones. Ver cambios

Caminante sin perro

Pessoa

Moderador Foros Surrealistas.o
Miembro del equipo
Moderadores
CAMINANTE SIN PERRO

Trigos en fase de esperanza se ofrecen al agua nueva

Apenas un sol y el buey antiguo para que sigan los tiempos

Mis pasos resuenan sin la sombra de su eco por la vacía calleja

La luna me deja la lenidad de su luz como un esperma infértil

y algún perro aúlla junto al ganado que duerme.

Hubo aquí un incendio un día y los pájaros volaron

Hubo en tí una mirada ausente y mataste al ruiseñor

La campana del reloj me deja en herencia sus horas

-ahora son horas mías y una será

la última hora que habitará mi cuerpo-

Descarriado en la noche busco el elixir dorado

que me devuelva al camino que conduce a las espigas

o a las feroces ortigas que laceran tu cuerpo núbil

oh pequeña lagartija

Duermo una noche más bajo la encina preñada

cientos de pequeños frutos que nunca serán soldados

me agasajan con sus canciones de bardo

Y el arroyuelo lácteo poderoso en su silencio

acaricia mis pies llagados de caminante sin perro

Estrellas desvencijadas se prodigan entre ramas asustadas

por mi presencia de hombre.

Qué duro es habitar como un fluído

entre las rocas solemnes

Qué duro perder el rumbo cuando la lluvia es más recia.

Asísteme pequeña mía dejame usar tus ojos hasta llegar a la cima

Después obra el milagro y transfórmate en rutilante lagarto

donde el sol en mí encarnado juegue en tu caleidoscopio.

Mis pasos siguen sin eco en las callejas adustas

donde las casas de piedra bostezan su pereza secular.



1362780045742-1200x1537.jpg

Ilust.: Caminante sobre un mar de nubes. Caspar David Friedrich. 181
 
CAMINANTE SIN PERRO

Trigos en fase de esperanza se ofrecen al agua nueva

Apenas un sol y el buey antiguo para que sigan los tiempos

Mis pasos resuenan sin la sombra de su eco por la vacía calleja

La luna me deja la lenidad de su luz como un esperma infértil

y algún perro aúlla junto al ganado que duerme.

Hubo aquí un incendio un día y los pájaros volaron

Hubo en tí una mirada ausente y mataste al ruiseñor

La campana del reloj me deja en herencia sus horas

-ahora son horas mías y una será

la última hora que habitará mi cuerpo-

Descarriado en la noche busco el elixir dorado

que me devuelva al camino que conduce a las espigas

o a las feroces ortigas que laceran tu cuerpo núbil

oh pequeña lagartija

Duermo una noche más bajo la encina preñada

cientos de pequeños frutos que nunca serán soldados

me agasajan con sus canciones de bardo

Y el arroyuelo lácteo poderoso en su silencio

acaricia mis pies llagados de caminante sin perro

Estrellas desvencijadas se prodigan entre ramas asustadas

por mi presencia de hombre.

Qué duro es habitar como un fluído

entre las rocas solemnes

Qué duro perder el rumbo cuando la lluvia es más recia.

Asísteme pequeña mía dejame usar tus ojos hasta llegar a la cima

Después obra el milagro y transfórmate en rutilante lagarto

donde el sol en mí encarnado juegue en tu caleidoscopio.

Mis pasos siguen sin eco en las callejas adustas

donde las casas de piedra bostezan su pereza secular.



1362780045742-1200x1537.jpg

Ilust.: Caminante sobre un mar de nubes. Caspar David Friedrich. 181

Un paseo repleto de interesantes impresiones y reflexiones, un placer leer tu obra querido amigo Miguel, un abrazo con el deseo de que tengas una buena semana.
 
CAMINANTE SIN PERRO

Trigos en fase de esperanza se ofrecen al agua nueva

Apenas un sol y el buey antiguo para que sigan los tiempos

Mis pasos resuenan sin la sombra de su eco por la vacía calleja

La luna me deja la lenidad de su luz como un esperma infértil

y algún perro aúlla junto al ganado que duerme.

Hubo aquí un incendio un día y los pájaros volaron

Hubo en tí una mirada ausente y mataste al ruiseñor

La campana del reloj me deja en herencia sus horas

-ahora son horas mías y una será

la última hora que habitará mi cuerpo-

Descarriado en la noche busco el elixir dorado

que me devuelva al camino que conduce a las espigas

o a las feroces ortigas que laceran tu cuerpo núbil

oh pequeña lagartija

Duermo una noche más bajo la encina preñada

cientos de pequeños frutos que nunca serán soldados

me agasajan con sus canciones de bardo

Y el arroyuelo lácteo poderoso en su silencio

acaricia mis pies llagados de caminante sin perro

Estrellas desvencijadas se prodigan entre ramas asustadas

por mi presencia de hombre.

Qué duro es habitar como un fluído

entre las rocas solemnes

Qué duro perder el rumbo cuando la lluvia es más recia.

Asísteme pequeña mía dejame usar tus ojos hasta llegar a la cima

Después obra el milagro y transfórmate en rutilante lagarto

donde el sol en mí encarnado juegue en tu caleidoscopio.

Mis pasos siguen sin eco en las callejas adustas

donde las casas de piedra bostezan su pereza secular.



1362780045742-1200x1537.jpg

Ilust.: Caminante sobre un mar de nubes. Caspar David Friedrich. 181

Parece que el poema va dedicado a una lagartija aunque mal veo como una lagartija puede matar a un ruiseñor, esto es surrealismo puro.

Ojalá encuentres en tu noche ese camino, un placer pasar por tus letras, Miguel, abrazos.
 
Ayuda Usuarios

You haven't joined any salas.

You haven't joined any salas.
Atrás
Arriba