laura solar salas
Poeta que considera el portal su segunda casa
Caminando por calles de mi ciudad me conduzco en silencio, pensando en aquello que perdí y jamás regresará, las luces de neón interumpen mi meditación una ambulancia se escucha hay mucha agitación.Llevo una prisa con calma no me detengo, no veo el porque ,ni siquiera el hecho de
sangre roba mi interés de pronto una mujer grita veo en sus ojos dolor
un hombre corre abrazarla ella exclama ¡oh dios!.
Algo grave acontece mi indiferiencia es mayor ,desvío mi mirada dejando a la dama con su pesar empapádos sus ojos están en ellos solo hay horror
continúo caminano dejando atrás tanta consternación.
A lo lejos diviso un parque en el, me estaciono a pensar varios momentos se me suceden sin fecha de caducidad, trato de poner vencimiento
¡imposible ahí están!¿ te duele lo que perdiste? me pregunto si cesar; El vacío de mis silencios responde mi interrogante todo lo que extravíe para mi tiene punto aparte, habrá sido ¿ descuido? ¿ negligencia? ¡que se yo!
ya no tiene importancia rescatar lo que se perdió.
Cubriendo mi rostro con amabas manos trato de retener momentos breves de felicidad, mientrás oculto mi cobardía las sirenas han vuelto a sonar, la mujer renueva su llanto, desesperada, comienza su rostro arañar.
No puedo evitarlo, su presencia me conmovió´lentamente me acerco
mis oídos escuchan ¡oh dios! con su visión desencajada , sobre mi persona se abalanza exclamando con grito desgarrador; ¡Han asesinado mi felicidad!.
Trato de darle consuelo pero a mi lado ya no está se ha ido a llorar la muerte de su preciada fortuna aquella que asesinaron en una noche
de luna, aterrada me doy cuenta que... soy ¡yo! quien vive y sufre este duelo
sangre roba mi interés de pronto una mujer grita veo en sus ojos dolor
un hombre corre abrazarla ella exclama ¡oh dios!.
Algo grave acontece mi indiferiencia es mayor ,desvío mi mirada dejando a la dama con su pesar empapádos sus ojos están en ellos solo hay horror
continúo caminano dejando atrás tanta consternación.
A lo lejos diviso un parque en el, me estaciono a pensar varios momentos se me suceden sin fecha de caducidad, trato de poner vencimiento
¡imposible ahí están!¿ te duele lo que perdiste? me pregunto si cesar; El vacío de mis silencios responde mi interrogante todo lo que extravíe para mi tiene punto aparte, habrá sido ¿ descuido? ¿ negligencia? ¡que se yo!
ya no tiene importancia rescatar lo que se perdió.
Cubriendo mi rostro con amabas manos trato de retener momentos breves de felicidad, mientrás oculto mi cobardía las sirenas han vuelto a sonar, la mujer renueva su llanto, desesperada, comienza su rostro arañar.
No puedo evitarlo, su presencia me conmovió´lentamente me acerco
mis oídos escuchan ¡oh dios! con su visión desencajada , sobre mi persona se abalanza exclamando con grito desgarrador; ¡Han asesinado mi felicidad!.
Trato de darle consuelo pero a mi lado ya no está se ha ido a llorar la muerte de su preciada fortuna aquella que asesinaron en una noche
de luna, aterrada me doy cuenta que... soy ¡yo! quien vive y sufre este duelo