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Cae libre

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El Hacedor de Horizontes
Y se observa

siempre con ojos internos,

con ese don que tenemos en las vísceras,

la sabiduría no la engendra el tiempo,

la verdad
no se esconde detrás del conocimiento,

porque toda perspectiva es falsa
si no se la razona con honestidad,

toda mentira
puede esconder
un resquicio hacia la verdad,

todo latir
puede engendrarse
de un sentimiento que fue real
y que ahora es recuerdo,

retoño de tiempos nuevos,
florece en su pecho su cantar,

sueños de helechos añejos,

porque se creía
que sin amor no se puede soñar,

tiembla la cima
de una tierra
en donde los deseos tocaron el cielo,

ahora las nubes son nuevos suelos,
aún más frágiles,

porque siempre se temió todo poder,

se elevarán los miedos,
abandonándonos como cuerpos inertes,

entre cuervos sedientos,

caerá la sangre,

por primera y última vez,

para nunca más alimentar al caos,

por encima de las fosas,
debajo de aquel efímero paraíso,

la muerte camina cojeando,

corcovada será su voluntad,

ya ni siquiera podrá aguantar
que sus costumbres
caigan como cae el cielo,

observa con toda su esencia,

como cae toda certeza

entre los libres senderos de la incertidumbre.
 
Y se observa

siempre con ojos internos,

con ese don que tenemos en las vísceras,

la sabiduría no la engendra el tiempo,

la verdad
no se esconde detrás del conocimiento,

porque toda perspectiva es falsa
si no se la razona con honestidad,

toda mentira
puede esconder
un resquicio hacia la verdad,

todo latir
puede engendrarse
de un sentimiento que fue real
y que ahora es recuerdo,

retoño de tiempos nuevos,
florece en su pecho su cantar,

sueños de helechos añejos,

porque se creía
que sin amor no se puede soñar,

tiembla la cima
de una tierra
en donde los deseos tocaron el cielo,

ahora las nubes son nuevos suelos,
aún más frágiles,

porque siempre se temió todo poder,

se elevarán los miedos,
abandonándonos como cuerpos inertes,

entre cuervos sedientos,

caerá la sangre,

por primera y última vez,

para nunca más alimentar al caos,

por encima de las fosas,
debajo de aquel efímero paraíso,

la muerte camina cojeando,

corcovada será su voluntad,

ya ni siquiera podrá aguantar
que sus costumbres
caigan como cae el cielo,

observa con toda su esencia,

como cae toda certeza

entre los libres senderos de la incertidumbre.
Mucha reflexión en estas líneas.

Saludos
 
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