IgnotaIlusión
El Hacedor de Horizontes
Cuando la luna no ilumina,
y el sol asesina con su falta,
cuando las sombras
son solo oscuridad,
y completa incertidumbre,
en estos lares se respira,
lo que la muerte degusta
a cada asfixia, a cada latir,
cuando se vuelve último sentir,
cuando los senderos del tiempo
vuelvan a ser cauce,
y las sombras, luz,
y la incertidumbre, certeza y amanecer,
¿comprenderemos el valor de la vida?
la desidia se abre paso de entre la luz,
protegida por una fuerza divina,
infecta a los cuerpos que toca a su paso,
entre ocasos y despedidas,
se forma una criatura abominable,
serán despertares de una nueva ruina,
la contingencia del fin
le dará contención al enfermo,
y aquel querrá ser siempre enfermedad,
querrá ser siempre cadáver.
y el sol asesina con su falta,
cuando las sombras
son solo oscuridad,
y completa incertidumbre,
en estos lares se respira,
lo que la muerte degusta
a cada asfixia, a cada latir,
cuando se vuelve último sentir,
cuando los senderos del tiempo
vuelvan a ser cauce,
y las sombras, luz,
y la incertidumbre, certeza y amanecer,
¿comprenderemos el valor de la vida?
la desidia se abre paso de entre la luz,
protegida por una fuerza divina,
infecta a los cuerpos que toca a su paso,
entre ocasos y despedidas,
se forma una criatura abominable,
serán despertares de una nueva ruina,
la contingencia del fin
le dará contención al enfermo,
y aquel querrá ser siempre enfermedad,
querrá ser siempre cadáver.