Deisy Granado
Poeta recién llegado
Cachito el elefantico tenia orejas grandotas ,
su trompita era pequeńa y su colita crecía al revés.
Era el mas travieso y juguetón de toda su manada.
Siempre haciendo travesuras el con sus amiguitos andaba .
Su mama todas las tarde después de jugar
a las orillas del río grande lo llevaba a lavar .
Con su trompa grande y larga , del río ella agua sacaba
y encima de su hijito toda vaciaba ,
mientras tanto el elefantico de orejas grandotas brincaba y cantaba .
En camino a casa , por las tarde Cachito siempre con su mama hablaba,
mama cuando yo sea grande , agua con mi trompita quiero sacar,
tan grande he de ser, que agua limpia y tibia yo a ti podré echar.
La madre sonrió, mientras los dos chapoletiaban en cada charquito
que a su paso por el caminito corto a casa hallaban .
Y así llegaba la noche y ella con su trompa grande y larga lo acurrucaba y
Cachito tranquilito con su trompita pequeña suspiraba .
su trompita era pequeńa y su colita crecía al revés.
Era el mas travieso y juguetón de toda su manada.
Siempre haciendo travesuras el con sus amiguitos andaba .
Su mama todas las tarde después de jugar
a las orillas del río grande lo llevaba a lavar .
Con su trompa grande y larga , del río ella agua sacaba
y encima de su hijito toda vaciaba ,
mientras tanto el elefantico de orejas grandotas brincaba y cantaba .
En camino a casa , por las tarde Cachito siempre con su mama hablaba,
mama cuando yo sea grande , agua con mi trompita quiero sacar,
tan grande he de ser, que agua limpia y tibia yo a ti podré echar.
La madre sonrió, mientras los dos chapoletiaban en cada charquito
que a su paso por el caminito corto a casa hallaban .
Y así llegaba la noche y ella con su trompa grande y larga lo acurrucaba y
Cachito tranquilito con su trompita pequeña suspiraba .
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