BEN.
Poeta que considera el portal su segunda casa
Destroza la frente primero
escupe en su interior sin cabellos
cráneo impoluto resume mi vida
horma las columnas del palacio invisible
funde las áureas coronas
finge en mí que estuviste a punto
un amor inesencial
un fugacísimo viento de pertenencia
gime tus apoltronadas señas
las rocas derrochan fuego en sus atalayas
y tu marea es una roca y un ruego y una oración
insalvables.
Dame tus uñas las más blancas
tu manzana de aposentos polvorientos
la amargura de un signo de protuberantes designios
y halla en mí la obsolescencia de lo vivo.
Oh lamento rígido! Oh lluvia de enseres!
Ese desinterés irrumpe en tu frente de nuevo-.
©
escupe en su interior sin cabellos
cráneo impoluto resume mi vida
horma las columnas del palacio invisible
funde las áureas coronas
finge en mí que estuviste a punto
un amor inesencial
un fugacísimo viento de pertenencia
gime tus apoltronadas señas
las rocas derrochan fuego en sus atalayas
y tu marea es una roca y un ruego y una oración
insalvables.
Dame tus uñas las más blancas
tu manzana de aposentos polvorientos
la amargura de un signo de protuberantes designios
y halla en mí la obsolescencia de lo vivo.
Oh lamento rígido! Oh lluvia de enseres!
Ese desinterés irrumpe en tu frente de nuevo-.
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